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El gobierno apuesta a que pequeños y medianos productores incorporen bosques en sus sistemas productivos, pues se entiende que el desarrollo de sistemas integrados agroforestales es beneficioso para quienes los activen y para el país en su conjunto, por lo que se otorgará un subsidio que como máximo llegará a US$ 8.000 por proyecto.

La iniciativa, que emprendió la Dirección General de Desarrollo Rural (DGDR) del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) y fue presentada ayer, beneficiará a productores cuyas explotaciones no excedan las 1.250 ha Coneat 100 y tengan menos del 8% de la superficie con bosques artificiales plantados.

Se promueve la inclusión de bosques en sistemas productivos agropecuarios no forestales, con el foco en productores familiares y medianos, explicó José Olascuaga, director de Desarrollo Rural del MGAP, quien citó que esto de promover los bosques no es nuevo pues en 1815 –hace casi 200 años– el Cabildo elevó a José Artigas un proyecto agrícola en el que se establecía la obligatoriedad para todos los labradores de plantar 500 pies de árboles cada año.

Se exige presentar la solicitud en grupos de por lo menos cinco productores que estén en un radio de 30 km entre sí o en un grupo de al menos cinco productores que exploten un campo en forma colectiva. En cada grupo el 70% de los productores deben ser familiares y estar registrados como tales ante la DGDR, pudiendo ser el 30% restante productores medianos, según la definición de la Oficina de Programación y Política Agropecuaria del MGAP.

Trabajar con productores agrupados obedece a que favorece el logro de las escalas necesarias para las etapas de implantación y de comercialización.

Habrá apoyo no reembolsable para cubrir el 50% de los costos de implementación del plan productivo, con un máximo para el subsidio de US$ 8.000 por caso.

Para la formulación del plan y su seguimiento habrá que contar con un profesional en ciencias agrarias como responsable, cuyos honorarios quedaron establecidos en US$ 300 más IVA por emprendimiento, con pagos complementarios para el caso de incluir productores beneficiarios en condiciones de mayor aislamiento geográfico o socioeconómico.

Olascuaga destacó que este emprendimiento crea beneficios económicos y ambientales, originándose sistemas más robustos que permitirán estar a mejor resguardo por ejemplo de los vaivenes de la economía, por la diversificación, disponiéndose de madera y leña, además de abrigo y sombra para los rodeos. Posibilitando que llegado el caso los productores se integren a las cadenas agroforestales ya existentes.

La asistencia económica del MGAP podrá cubrir costos directos de implementación de las tecnologías y actividades vinculadas a la plantación y manejo de los bosques, producción animal y/o vegetal asociada, manejo de campo natural, cuidado de recursos naturales, medidas propuestas para la adaptación al cambio climático, registro de bosques, materiales e insumos vinculados, asistencia técnica para implementar el plan y capacitaciones.

El plan a proponer debe incluir módulos forestales plantando por menos de 0,25 ha de bosque por productor y el grupo deberá plantar al menos 10 ha en total, valorándose la homogeneidad de especies y productos dentro del grupo. La superficie total de bosques plantados no podrá superar el 8% de la total del predio.

De los montos presupuestados entre el 65% y el 80% deberán ser destinados a actividades forestales y el resto a no forestales: subdivisiones, conducción de agua, manejo de campo natural, pasturas, infraestructuras y otros.

Hay plazo para presentar planes hasta el 31 de mayo. Por más datos o para inscribirse hay que dirigirse a la avenida Garzón 456, llamar al 2308 3562 o escribir a .

Hará rendir más a los campos

Incluir bosques en los sistemas de producción es “muy interesante para el desarrollo de la forestación, del país y de los pequeños y medianos productores”, dijo Pedro Soust, director general forestal del MGAP, quien añadió que permitirá “hacer rendir más sus campos”.

Agregó que a nivel del MGAP hay satisfacción por el crecimiento de emprendimientos donde se aprecia la sinergia entre la producción forestal y la ganadera.

Soust destacó que hoy se conmemora el Día Internacional de los Bosques y remarcó el valor de contribuir a “parar la deforestación”, situación que no se da en Uruguay donde los bosques naturales o plantados crecen, pero que “es uno de los problemas de la humanidad que incide sobre el cambio climático y sobre la calidad de vida”.
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