ver más

Más allá de las medidas generales y sectoriales que está terminando de ajustar el Gabinete Productivo para mitigar los problemas de competitividad que sufren las empresas locales, el Ministerio de Industria pretende intensificar este año el apoyo a las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes) para que puedan mejorar sus niveles de competitividad. Para ello publicará un decreto que flexibilizara los requisitos para que las empresas locales puedan participar de forma más activa en las licitaciones del Estado.

Además, según comentó ayer a El Observador el titular de la Dirección Nacional de la Pequeña y Mediana Empresa (Dinapyme), Pablo Villar, el Ministerio de Industria pretende ampliar la difusión de un instrumento poco utilizado hasta el momento: el subsidio de tasas de interés para la adquisición de tecnología.

El jerarca reconoció que hasta momento el nivel de utilización de esta herramienta es “bajo”, aunque se está en plena etapa de “difusión” para que las distintas gremiales y asociaciones de empresas conozcan los beneficios impositivos que pueden obtener.

El decretó entró a regir sobre fines del año pasado y formaba parte del paquete de 14 medidas que anunció el gobierno para mejorar los niveles de productividad de la industria en 2012. Villar explicó que el instrumento fue “mejorado” respecto a su plan original ya que ahora el plazo de repago de los créditos se extendió a 60 meses. Precisamente, uno de las inquietudes que dejó la encuesta Mipyme de 2012 fue el plazo que otorgan las instituciones financieras para habilitar los créditos.

El decreto para facilitar el acceso al financiamiento de las pequeñas empresas habilita al Poder Ejecutivo a exonerar el 100% de la tasa de interés real de los préstamos, de acuerdo al tamaño de la firma. Para las microempresas que soliciten créditos por hasta $ 1 millón (unos US$ 52.000) los ministerios de Industria y Economía subsidian el 100% de la tasa de interés.

Las autoridades toman como referencia la tasa de interés del Banco República, descontando la inflación y se le subsidia la diferencia, por lo que el empresario termina pagando una tasa con interés real de 0%. Según comentó Villar, en el caso de que una microempresa solicite el tope de este préstamo ($ 1 millón) puede acceder hoy a un ahorro anual de unos $ 60 mil (US$ 3.169). Para el caso de las pequeñas empresas el tope de crédito es de $ 1,5 millones (US$ 79.000) con un subsidio de la tasa real de interés del 85%.

Por último, las medianas empresas pueden solicitar préstamos por hasta $ 3 millones
(US$ 158.000) y obtener un subsidio de la tasa del 75%. Los créditos se pueden tramitar en pesos o Unidades Indexadas (UI).

Para agilizar la operativa de este instrumento –que puede ser utilizado por cualquier banco de plaza– la Dinapyme firmó convenios con el BROU y el Bandes. Para que los empresarios puedan acogerse a este beneficio crediticio deben solicitar ante la Dinapyme un certificado que acredite su condición de micro, pequeña o mediana empresa y un comprobante que especifique qué destino tendrá el dinero. En el acto, la Dinapyme redacta una nota para la institución financiera explicando que la firma aplica para el uso del subsidio de la tasa de interés.

De todas formas, es el Ministerio de Industria quien luego paga el subisidio directamente al empresario a medida que presente los comprobantes de pago de las cuotas del crédito. “Tenemos que profundizar los contactos con los empresarios y los bancos para que el instrumento cobre relevancia”, culminó Villar.

Por otro lado, Presidencia tiene listo un decreto que prevé adecuar el régimen de compras públicas para las empresas uruguayas. La normativa buscar “flexibilizar” la doble exigencia de que los productos tengan una salto de partida arancelaria en el caso de utilizar insumos importados y un agregado de valor nacional mínimo del 35%.

136.691
Mipymes. Son las que que tiene Uruguay. El 84% de las mismas son micro, el 13% pequeñas y el restante 3% medianas. El 53% de las empresas está dedica a los servicios.

Creció rentabilidad bancaria tras siete bajas
En febrero, el ROE (return on equity o rentabilidad financiera) del sistema bancario uruguayo aumentó a 10,5%, luego de siete caídas consecutivas. La recuperación se observó tanto en el Banco República como en la banca privada, con incrementos de 1,5 puntos porcentuales y 0,5 puntos porcentuales respectivamente, según el Monitor Financiero de CPA Ferrere. La mejora de la rentabilidad del banco estatal se debió principalmente a un crecimiento del margen financiero neto (2%, explicado por mayores ganancias asociadas a créditos al sector no financiero y una reducción en el nivel de previsiones netas.
Por su parte, la mejora en el ROE de los bancos privados se dio por un incremento en su margen financiero neto, el de servicios y por resultados por diferencia de cambio, según el análisis de CPA Ferrere.

Seguí leyendo