Las gremiales agropecuarias federadas del norte emitieron un comunicado conjunto donde expresan su malestar ante la quita de una rebaja en la Contribución Inmobiliaria Rural, que equivale a un aumento de 22% en el pago del impuesto.
Las gremiales agropecuarias federadas del norte emitieron un comunicado conjunto donde expresan su malestar ante la quita de una rebaja en la Contribución Inmobiliaria Rural, que equivale a un aumento de 22% en el pago del impuesto.
"Exhortamos a nuestros intendentes para que administren eficientemente los recursos municipales, comprendan la realidad de la producción de sus departamentos y cesen en su solicitud al Poder Ejecutivo de aumentar impuestos fijos a la producción que afectarán negativamente a toda la población", expresa el comunicado.
Las gremiales de Paysandú, Salto, Artigas, Tacuarembó, Rivera, Valentín Guaviyú de Arapey, Tomás Gomensoro y Guichón, llaman a todos los productores rurales socios a estar alerta ante la solicitud de las intendencias de aumentar la carga impositiva y apelan a los legisladores que se interioricen sobre la realidad de las empresas agropecuarias antes de aprobar este punto del proyecto de ley de Presupuesto.
Recuerda los puestos de trabajo que genera el sector agropecuario y su efecto sobre el resto de la economía, multiplicando por tres cada unidad demandada.
Además se enumeró las dificultades que enfrenta el sector, las que atentan contra el trabajo, la radicación y permanencia de las familias en el campo, la inversión y la intensificación productiva.
Señala la creación y aumento de impuestos fijos a la tierra; la variabilidad climática; la incertidumbre e inestabilidad de los mercados y precios internacionales; los altos costos de producción y el abultado déficit fiscal que condiciona el desempeño de la economía y la política cambiaria; la falta de inversión en infraestructura y el deterioro de rutas y caminos; el incremento del abigeato; los daños causados por las jaurías de perros; la carencia de servicios de salud, educación y entidades bancarias en las zonas rurales, entre otros.
"No es oportuno ni razonable el aumento de impuestos a quienes producen, este tipo de medidas tiene como consecuencia hacerlos inviables y propiciar la concentración y extranjerización de la tierra. Ya lo vimos", señala.
Se advierte que el camino conduce irremediablemente al deterioro en las condiciones de los productores y trabajadores, principalmente los de escala pequeña y mediana, que repercutirá primero en la inversión y en el trabajo de la gente que vive en la campaña.
Al mismo tiempo el mensaje alienta a no cesar el camino de la inserción internacional del país, abriendo nuevos mercados y negociando acuerdos que no permiten competir en mejores condiciones y dejando de transferir recursos arancelarios a las tesorerías de otros países. "El Uruguay cerrado condena a su gente y se muere", afirma.
Por último las gremiales recordaron el compromiso asumido por el presidente de la República, Tabaré Vázquez, y por el ministro de Economía y Finanzas, Danilo Astori, de no aumentar la carga tributaria. "No se puede trabajar e invertir en un país lleno de incertidumbre, necesitamos reglas claras y estables", concluye.