ver más

A través de un comunicado el gremio de maestros le pidió una retractación al periodista Gabriel Pereyra y anunció que irá "hasta las últimas consecuencias". A continuación el comunicado gremial, el cual tiene varios errores de redacción, a saber: después de un signo de interrogación no va punto, y el término “qué”, cuando es interrogativo, lleva tilde, del que aquí carece.

El comunicado completo:

"La Federación Uruguaya de Magisterio-Trabajadores de la Educación Pública (FUM-TEP) denuncia una sostenida campaña de desprestigio a la labor sindical por parte del periodista de “El Observador”, Gabriel Pereyra. El gremio está dispuesto a llegar hasta las últimas consecuencias.

La FUM-TEP exigirá, en el marco de las leyes vigentes, que el periodista se retracte en varios de sus dichos o, bien, que los ratifique detallando las generalidades que se hacen en sus artículos.

La gota que derramó el vaso fue el último post en el blog de Pereyra titulado “”, en donde dice argumentar sus reflexiones sin tener en cuenta “un cambio en la valoración hasta moral de ciertas actitudes docentes”.

“Yo me pregunto, ¿Desde qué lugar se para este señor para hablar de moral?. Es un atrevido”, sentenció la secretaria general de la FUM-TEP, Elbia Pereira.

También es cuestionado por los sindicalistas por las presuntas fuentes que utiliza el periodista para dar sus opiniones. Por ejemplo, habla de lo que “se escucha en los corrillos de las Asambleas Técnico Docentes o en los salones de directores y reuniones de maestras en los centros de todo el país” ciertas cuestiones..

Al respecto, la jerarca sindical dijo: “Es una generalización en donde nadie da la cara. A esta altura me pregunto ¿a quién representa Pereyra?. Nosotros somos los representantes de 22.000 docentes y funcionarios de todo el país. Él, no se a quien representa”

El periodista de “El Observador” ya había sido descalificador con los docentes desde tiempo atrás. A saber, el representante del diario de los Peirano posteó el pasado 18 de noviembre una columna en donde acusó a los gremios docentes de decir “delirios”.

También los culpó por haber colaborado en convertir a la educación “en un terreno de batallas de baja calaña, tomando como rehenes a los más débiles”."
Seguí leyendo