Gremios pedirán más beneficios ante un salario que crece menos
Para el gobierno, existe un “rezago” con las remuneraciones más sumergidas
Los sindicatos preparan sus plataformas para la inminente ronda de Negociación Colectiva con las empresas y el gobierno con el salario como punto primordial, pero con una expectativa menguada por un menor crecimiento de la economía uruguaya a futuro. Por tanto, los gremios llevan un paquete de solicitudes más allá de la mensualidad que van desde convocar una asamblea en el lugar de trabajo, hasta solicitar un amparo para las mujeres que sufren violencia doméstica.
Entre enero y junio finalizarán un total de 117 convenios (más de la mitad del total, 51,32%), mayormente en el rubro de servicios y comercio. Los acuerdos por Consejos de Salarios este año se iniciaron con el sector de trabajadores de cafés, bares y confiterías, que comprenden a 20.000 personas, y prosiguió con el área de las empleadas domésticas que alcanza a 120.000 trabajadoras.
A partir de julio empezará la negociación para otros 23 subgrupos, entre los que se incluyen sectores vinculados al comercio y los servicios. En el sector de la madera y forestación laboran más de 23.000 personas.
El Pit-Cnt aspira que los porcentajes mayores de aumento se otorguen sobre los salarios inferiores a $ 14.000. Según cifras de la central, en esta franja están comprendidas alrededor de 650.000 personas. Entre los empresarios hay gran preocupación respecto a este punto. Mientras tanto, se esperan las pautas del Poder Ejecutivo que aún no han salido.
De cualquier modo, el subsecretario de Economía, Alejandro Antonelli, dio una pista ayer sobre la postura del gobierno en esta Negociación Colectiva. “Para seguir avanzando, es un buen momento para discutir los salarios más bajos. Los informes del Cuesta Duarte dice que hay aproximadamente 400 mil trabajadores que están entre $ 10.000 y $ 12.000. Me parece que es importante hacer un esfuerzo para atender estos trabajadores rezagados para que se pongan en línea con los beneficios económicos que está obteniendo el país”, dijo a El Observador.
Trabajo nocturno y cierre
Washington Béduchaud, dirigente de la Federación Uruguaya de empleados de Comercios y Servicios (Fueci), comentó que están “construyendo la plataforma” para la próxima ronda, y última de este gobierno, de los Consejos de Salarios, en la que replantearán algunas reivindicaciones que ya están siendo discutidas en el Parlamento.
Entre ellas, el trabajo nocturno y las licencias especiales para madres y padres con hijos con discapacidad o enfermedad. También, buscarán dialogar sobre un “aspecto de género”, cuando “las compañeros son agredidas por violencia doméstica y tienen lesiones físicas, a veces tienen que faltar y pierden el día y el presentismo”, señaló Béduchaud.
El sindicalista mencionó, como otro punto de discusión, el horario comercial: pretenden un cierre a las 20 horas, que los domingos se trabaje hasta cuatro horas y que los cinco feriados no laborables los comercios, especialmente los supermercados –sector que ocupa más de 25.000 trabajadores–, permanezcan cerrados.
Por su parte, Álvaro Macedo, secretario general de Federación de Obreros y Empleados Molineros y Afines (Foemya), insistió por el lado de la salud laboral y de las lesiones y enfermedades en que caen los trabajadores del área.
El hecho de seguir trabajando con bolsas de 50 kilos, el operario suele tener problemas de tendinitis, en las lumbares, en las caderas y otras zonas del cuerpo debido al peso de la carga que debe transportar físicamente. “Van al Banco de Seguros y a DISSE y no son tratados como deben”, denunció Macedo.
El dirigente agregó que será importante también hacer énfasis en la capacitación del personal ante la escasa mano de obra especializada. “Se debe apoyar con cursos, con capacitación. No hay UTU para los molinos, los que trabajan con el trigo o el arroz aprenden con la tarea de cada día”, aseveró. De esa manera, pierden capacidad para reforzar los sueldos, la reivindicación más importante que presentan.
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Acuerdos acordes al momento
En una coyuntura de crecimiento del PBI de 3,5% o 4%, el gobierno se propone que empresas y trabajadores logren acordar aumentos salariales acordes a ese avance. “Vale cuando sube, y vale cuando baja”. Así definió una fuente oficial el tono de los lineamientos que el gobierno presentará en breve a la ronda de Consejos de Salarios.
Por estas horas, técnicos de los ministerios de Trabajo y Seguridad Social, y de Economía y Finanzas, se reúnen para afinar la propuesta oficial que servirá de guía a los grupos que negociarán desde julio. Cerca del fin de semana, los ministros de Trabajo y Economía terminarán de definir esos lineamientos. Según pudo saber El Observador, el gobierno quiere que para establecer los aumentos se tomen en cuenta indicadores sectoriales, incluso con más peso en la ecuación que el global, tomado por el PBI y la evolución de los precios (inflación). Esa aspiración oficial apunta a atender la mayor “heterogeneidad” en los diferentes sectores, ya que resulta difícil establecer lineamientos generales para las disímiles realidades.