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Futbolistas y los celulares, ¿qué pasa en Uruguay?

Los renombrados técnicos españoles luchan con sus estrellas en un tema donde en la celeste se respetan normas y espacios para dialogar entre los jugadores

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06 de septiembre de 2018 a las 11:30

“Miren a las mesas”, sugirió Tabárez a los integrantes de su cuerpo técnico. “¿Qué notan?”, preguntó. Ante el silencio y las miradas de todos el entrenador de la selección uruguaya reveló su orgullo: “Están todos atentos a la misma charla y todos participan”.

Íntimamente sintió felicidad. Un sentimiento a deber cumplido. La satisfacción de que las cosas pregonadas tenían un sentido.

En tiempo de redes sociales, donde los teléfonos cobran un rol preponderante en la vida de las personas, en la selección uruguaya se manejan con determinados “códigos” o “reglas”.

Por estas horas trascienden noticias de nivel mundial que dos de los principales entrenadores del mundo como Pep Guardiola y Luis Enrique están preocupados por la utilización de los móviles por parte de sus dirigidos.

Pep Guardiola mandó cortar wifi de la concentración de Manchester City. El miércoles se conoció la noticia de que  redobló la apuesta en su ataque y decidió prohibir el uso en todas las áreas de trabajo del club.

Esto implica que los futbolistas no podrán usar los aparatos en sesiones de análisis, reuniones de equipo, el gimnasio y todos los campos de entrenamiento, según informó el Daily Mail.  

Luis Enrique desembarcó en la selección española con nuevas normas, entre ellas prohibir la utilización del celular en determinados lugares.

Los españoles estaban más pendientes del móvil que de charlar como reconoció el volante de Real Madrid, Isco Alarcón. El jugador valoró positivamente la norma del nuevo seleccionador, Luis Enrique Martínez, de quitar a los jugadores los móviles en el comedor y admitió que estaban “más pendientes de la maquinita que de hablar con el compañero". "Los móviles en la comida me parece bien. Nos va a venir bien”, dijo.

¿Cómo hace Tabárez?

Aquella agradable impresión que se llevó al ver a todos los jugadores participando de la charla en el comedor del Complejo Celeste tiene bases sólidas. La tarea viene desde abajo. Se intenta pregonar con el ejemplo

“Las redes sociales las maneja cada uno. Donde trabajamos más es en las selecciones juveniles, primero con la utilización del teléfono. Ahora por ejemplo la Sub 17 trabaja en ese sentido. Los jugadores suben al ómnibus en el Estadio, van para el Complejo. Y en el segundo asiento dejan su teléfono; un entrenador los recoge en la bolsa y cuando vuelven a su casa se lo llevan. Hemos hecho algunas jornadas con empresas que se especializan en el manejo de redes y nos dijeron algunas ideas. Queremos hacerles ver que no es necesario comunicar a través de esas redes cosas de la intimidad ni andar todo el día con el celular”, reveló el entrenador de Uruguay en el libro Maestro. El legado Tabárez.

El lío con Argentina

Fabián Coito define a las redes sociales como “una bomba”.  En algunas ocasiones se llevó a especialistas en redes para que hablaran con los jugadores y les explicaran el impacto y los perjuicios que puede tener un comentario o una foto.

No todo es malo, también se les dijo de las ventajas que tienen pero que deben tener criterio para manejarse. “Lo que hagan es decisión de cada uno pero deben saber el alcance que tienen, la dimensión que tienen, lo que queda, porque muchos chiquilines se disparan sus cosas y publican fotos hasta con sus novias”, comentó Coito.

El entrenador contó en el libro una anécdota de un clásico con Argentina que generó alarma.

“En una Sub 17, cuando empatamos 3 a 3 con Argentina, se armó un revuelo con eso. Nos iban ganando, dimos vuelta el partido y nos empataron en la hora. A la noche se empezaron a mandar twitt entre los de Uruguay y Argentina. Nos enteramos y se frenó”.

“Un día dijimos: 'esto hay que atacarlo, hablarlo bien', y vino gente especializada. Pero claro, los grupos van cambiando y hay que renovar las charlas porque cada vez se multiplican más las redes. Hablás algo hoy y en un año y medio tenés más cosas para hablar”, expresó Coito.

Los jóvenes hoy andan todo el día con el móvil en la mano, pero para la utilización de los celulares hay momentos. Los propios jugadores impusieron ciertas reglas donde no se usa el celular. En el desayuno, charlas, almuerzos, en sus propias reuniones, lo apagan.

Herramienta de trabajo

No todo es malo. A modo de ejemplo, los jugadores disponen de una aplicación en el celular a través del cual les llega la información sobre los rivales.

En sus celulares, los jugadores uruguayos reciben un video con sus intervenciones del partido anterior, tanto las buenas como las malas. En su WhatsApp tienen un video y un gráfico con estadísticas para que ellos mismos evalúen su desempeño y saquen conclusiones. Esta información completa y particular hacia cada elemento del plantel sirve de complemento para la charla técnica del entrenador.

Eso también pasa con los juveniles, como narró el técnico Coito.

“Eso fue brillante porque el profesor Pablo Alonso recibía la información y la compartía con los defensas, por ejemplo, los movimientos de los atacantes rivales, jugadas, y se logró con algunos muchísimo, con otros no tanto, pero se logró comunicación permanente. Él generó su lugar donde los jugadores venían a ver el material y eso les hizo muy bien. Esa es una instancia muy buena. Recuerdo cuando Gabriel Gutiérrez se instalaba en el hall con su computadora y empezaba a generar a su alrededor una reunión de chiquilines”.

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