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Uruguay promueve mayor acceso al diagnóstico precoz del VIH/Sida”. Así se titula un artículo publicado el viernes en la página web del Ministerio de Salud Pública (MSP) en el marco del Día Mundial de la Respuesta ante el VIH/Sida.

Pese a que desde la cartera de Salud se advierte que Uruguay “viene bien” en el tratamiento de esta patología –según declaró la semana pasada el subsecretario Leonel Briozzo–, hace 45 días que en el hospital Pereira Rossell a los bebés de madres con VIH positivo no se les hace el estudio para detectar si tienen o no el virus.

La razón por la cual el examen no se está realizando a los lactantes es porque el Departamento de Laboratorios de Salud Pública del MSP, adonde el Pereira envía las muestras de sangre a estudiar, “no tiene reactivos”, según informaron a El Observador fuentes del centro asistencial.

Esto fue confirmado este martes a El Observador por el director de Salud del MSP, Yamandú Bermúdez, quien indicó que por dificultades en el procedimiento de compra mediante licitación hay una lista acumulada de 60 bebés que esperan el resultado de su análisis.

“Se nos escaparon los días”, dijo Bermúdez. “Surgió un tema administrativo dentro del MSP en el cual los pasos no fueron realizados en forma rápida como tendrían que haber sido, y se nos escaparon los días... A veces los mecanismos burocráticos trancan”, dijo el jerarca.

Según las fuentes consultadas el retraso es de 45 días, pero Bermúdez dice que es de dos semanas.

Ante la consulta realizada ayer por El Observador, el jerarca señaló que este miércoles el MSP –con el fin de “corregir” la situación– adquirirá en forma directa los reactivos suficientes para hacer “cerca de 200 análisis”.

Durante las últimas semanas, lo que se ha estado haciendo en el Pereira Rossell debido al atraso es extraer sangre a los bebés y conservarla hasta que sea posible concretar el examen.

En el centro de pediatría de referencia nacional de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE), al igual que en el sector mutual, este test se aplica únicamente a los recién nacidos cuyas madres son portadoras de VIH.

La técnica se conoce como PCR (reacción en cadena de la polimerasa), en la que por medio de una muestra de sangre se puede conseguir un diagnóstico rápido y preciso de una serie de enfermedades infecciosas.

El test se realiza en tres oportunidades para descartar que el bebé haya contraído el virus: al nacer, y a los dos y a los cuatro meses de vida. Si en los dos primeros exámenes el resultado es positivo, el diagnóstico de VIH se confirma y se empieza a tratar el niño.

Para los pediatras resulta imprescindible verificar cuanto antes si un bebé tiene o no el virus, ya que el VIH puede generar otras patologías en un recién nacido que, con tratamiento de por medio, se consiguen evitar.

Transmisión en niños
El VIH en los menores de 15 años puede ser adquirido por vía sanguínea, sexual o vertical (de madre a hijo).

“La transmisión vertical es por lejos la principal vía de transmisión de VIH en niños a nivel mundial, regional y en nuestro país”, se advierte en el documento “Informe de la situación nacional de VIH/Sida”, presentado por el MSP el viernes 2.

Allí se informó que “en los últimos seis años se observa un descenso en el número de niños infectados a nivel nacional”.

En 2010, se notificaron cuatro niños cuyo mecanismo de transmisión fue madre-hijo. Con relación al parto, a las tres madres que tuvieron al menos un control previo se les realizó cesárea.

Diagnóstico precoz
Las cifras actuales acumuladas al 2010 indican que en Uruguay hay aproximadamente 12 mil personas que viven con VIH Sida, de acuerdo a la información que maneja el MSP.

“Nosotros pensamos que hay un 50% de personas más que no saben (que tienen el virus)”, declaró el viernes la responsable del Programa VIH Sida del MSP, Susana Cabrera.

La jerarca indicó que la cartera apunta “a tratar de expandir el diagnóstico”.

La epidemia, afirman los técnicos ministeriales, “presenta un patrón de distribución denominado ‘de tipo concentrada’, ya que presenta baja prevalencia en población general (cifras inferiores al 1%) y alta prevalencia de VIH (superior a 5%), en poblaciones específicas”

Con las cifras que muestran la evolución de la enfermedad en Uruguay en los últimos 10 años, las autoridades sanitarias sostienen que en el país no se comprobó un aumento de casos, sino que “se está diagnosticando más”, y de allí surge el aumento de las cifras.

A esto se agrega, según Cabrera, que “se está estabilizando la cifra de casos de sida, la curva dejó de ser ascendente y ahora es plana, lo que quiere decir que los nuevos (casos) que se están diagnosticando lo hacen en etapas m{as precoces”, lo cual permite empezar el tratamiento de forma temprana.

“Vamos bien, la epidemia está controlada, en descenso. La mortalidad ha disminuido, y los nuevos casos que se han detectado son dependientes del aumento de la investigación”, dijo el subsecretario Briozzo.

La Comisión Nacional de Sida (Conasida), presidida por Briozzo, lanzó el viernes una nueva campaña para combatir la discriminación a la población uruguaya que vive con el virus (ver recuadro).

A nivel internacional, a fines de 2010 aproximadamente 34 millones de personas vivían con VIH en todo el mundo, 17% más que en 2001, de acuerdo al informe de Onusida presentado este año.
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