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El paro iba a durar sólo tres días, pero la falta de respuesta inmediata del gobierno al reclamo de un nuevo ámbito de negociación, hizo que se extendiera. Por eso hasta este martes había más de 55 mil cheques trancados en el Banco República a causa de la medida que los empleados de banca oficial llevan adelante en el sector del clearing. Así lo aseguraron a El Observador dirigentes del gremio, que afirmaron que la cifra de dinero demorado supera los US$ 350 millones, entre moneda nacional y extranjera.

La asamblea que los bancarios realizaron dos semanas atrás mandató a los funcionarios a detener sus tareas todos los días entre las 23 y las 24 horas desde el 27 hasta el 31 de diciembre. En ese horario es cuando algunos funcionarios bancarios llevan al clearing todos los cheques que hayan entrado a los bancos oficiales. El “clearing”, en la jerga bancaria, es el lugar donde se analizan y reparten los cheques para al día siguiente llevarlos a las entidades que corresponda.

Además los trabajadores tampoco retiran los cheques de otras instituciones privadas que deberían entrar a los bancos públicos.

Los empleados aseguran que eligieron la fecha del 27 en adelante porque a esa altura ya se habían pagado todos los sueldos y aguinaldos a través de los bancos oficiales, por lo que no interferirían en ese tema con su medida. Sin embargo saben que esa área es especialmente sensible para la operativa bancaria y por eso la eligen a la hora de tomar acciones de protesta. El año pasado también tomaron una medida similar, que se extendió por más de 15.

Salvo que hoy haya buenas noticias en la reunión que mantendrán por la tarde con representantes del gobierno, los bancarios no tienen previsto levantar el paro que realizan a diario en el sector.

Por qué
Luego de 15 meses sin convenio colectivo y con una negociación que no ha logrado avances, el gobierno y los directorios resolvieron introducir modificaciones en los presupuestos de los bancos oficiales. Esto significa, entre otras cosas, modificar la escala de corrimiento anual automático (GEPU), que hasta ahora permitía a los bancarios ascender un grado salarial cada año, sin necesidad de dar concursos ni realizar pruebas de evaluación. El Poder Ejecutivo decidió que ese ascenso salarial se dará cada dos años, y además se incluirán evaluaciones de desempeño.

Según aseguraron fuentes del Ministerio de Economía a El Observador esa decisión ya fue ejecutada y no tiene marcha atrás.

Sin embargo, los trabajadores irán mañana a la reunión con integrantes de Economía, la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) y la Oficina de Servicio Civil (Onsc) con la intención de lograr cambiar esa resolución. Si no es así, intensificarán las medidas.

Además de la escala GEPU, los funcionarios insisten en el reclamo de presupuestación de los trabajadores contratados a término, el ingreso de ex trabajadores del Banco de Crédito y el mantenimiento de las actuales partidas salariales extraordinarias, como el salario vacacional en el Banco Hipotecario o el 14º sueldo en el Banco República.

Opuestos
Los empleados defienden el corrimiento anual automático como una conquista sindical “histórica” y hoy es su principal bandera en su enfrentamiento con el gobierno. Sin embargo, el Poder Ejecutivo tiene una cruzada contra los ascensos por antigüedad, y hasta el propio presidente José Mujica advirtió la necesidad de eliminarlos del sistema estatal.

Más allá de estar hoy en veredas opuestas, gran parte de los bancarios estaba de acuerdo con aceptar la última propuesta del gobierno para firmar un nuevo convenio colectivo. Pero los grupos radicales se impusieron en la asamblea y lograron conducir el conflicto.
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