Historias bien contadas que buscan generar cambios
Ikusi es una productora fundada por Valentina Quagliotti para hacer más visibles a organizaciones de la sociedad civil, mostrando sus esfuerzos principalmente a través de piezas audiovisuales
Perseguir los sueños, dedicar tiempo a sus pasiones son fuertes motores a la hora de emprender. En esa línea es que Valentina Quagliotti (24) define a Ikusi, la productora social que fundó, como la unión de dos de sus mayores pasiones: contar historias y ayudar a la sociedad. “En un principio para mí contar historias era escribir reportajes y hacer algo por la sociedad era hacer voluntariado. Pero en Ikusi vi la posibilidad de ayudar a sociedad generando cambios a través de historias reales”, contó Quagliotti.
Ikusi (www.ikusi.org.uy) surgió como un proyecto de facultad de Comunicación de la Universidad de Montevideo en 2009. Luego, durante un intercambio en Estados Unidos, Quagliotti se contactó con organizaciones similares a Ikusi, para buscar formas de materializar su proyecto.
De regreso en Uruguay, Quagliotti utilizó el proyecto de Ikusi como tesis de grado para recibirse de Licenciada en Comunicación.
En 2012 Ikusi fue seleccionado entre miles de proyectos de jóvenes para participar en la conferencia Global Engagement Summint (GES), promocionada por la Northwestern University de Chicago. La conferencia le significó un gran avance, ya que le permitió generar una primera colecta mediante Global Giving.
De 2009 a 2012 Ikusi tuvo un gran crecimiento. Sin embargo, nunca había podido realizar ningún trabajo. Su primer trabajo fue de la mano de la ONG CADI, del barrio Casavalle. Esa institución le dio la posibilidad de contar la historia con libertad.
Finalmente, en marzo de 2013 Ikusi se convirtió en el primer emprendimiento incubado por Socialab Uruguay (www.socialab.com), el primer spin-off de Techo, que se presenta como una plataforma de emprendimientos sociales disruptivos.
Contar historias
“Lo que quiero es contar historias con muy buena calidad, que le gusten a las organizaciones con las que trabajo y a la gente en general, historias que generen cambios en la sociedad y que generen una cultura solidaria”, afirmó Quagliotti.
A su vez, Ikusi tiene una forma particular e innovadora de contar las historias sobre las Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) y sus integrantes. Su principal máxima es siempre cuidar la dignidad de los protagonistas, contando la historia desde una visión positiva. Se busca acentuar en cada historia, las fortalezas de las personas y no sus debilidades. “Considero que aunque los temas sociales puedan ser malos, tristes o dolorosos, siempre se puede contar desde una mirada positiva o desde un contenido visual que no potencie más lo negativo, sino que fortalezca o reivindique a esas personas, a esas organizaciones o a esos temas”, comentó Quagliotti acerca de su trabajo.
Hoy en día, Ikusi tiene todo su foco en generar historias sobre las OSC. Sin embargo, en el futuro también se quiere enfocar en contar historias más allá de éstas organizaciones: sobre causas sociales, desde una perspectiva diferente que genere transformaciones, pero que no estén asociadas 100% a una determinada organización.
Darlo todo por Ikusi
En marzo de este año, cuando Ikusi ya había logrado posicionarse como un emprendimiento real, Valentina Quagliotti decidió renunciar a sus trabajos para dedicarse exclusivamente al crecimiento de Ikusi. Si bien no son una consecuencia de la otra, esa decisión le abrió muchas puertas, ya que de inmediato se comunicaron para incubarla en Social Lab y se le presentó la oportunidad de trabajar con UNICEF, para filmar las historias de los niños seleccionados para “2 lives, 2 miles apart”.
“Una vez, un emprendedor peruano me dijo que cuando alguien empieza un emprendimiento siempre tiene que ser el que renuncie a todo por esa idea. Yo hoy me siento que estoy haciendo eso en Ikusi. En realidad, me tiré al agua con pocas herramientas, ya que todavía no se sustenta por sí solo. Pero a la vez, después de que me tiré al agua, enseguida surgieron muchas oportunidades e Ikusi realmente está creciendo. Me doy cuenta que el que no arriesga no gana”, reflexionó Quagliotti.
Nuevos proyectos
Ikusi adquirió diversos compromisos sociales más allá de los videos que crea.
Ya realizó un taller de cine gratuito para los chicos del Centro Educativo Providencia, que querían filmar una película.
“Ikusi quiere además, ofrecer a distintas organizaciones y públicos talleres de este tipo, con el fin de brindarles las herramientas que usamos para que ellos puedan contar sus historias”, agregó.
También generaron talleres para el interior para colaboradores y allegados a la organización. El último taller fue de edición de video y estuvo a cargo de quien se encarga de editar los videos para Ikusi. La próxima actividad será de fotoperiodismo y será dictado por un fotoperiodista español que vino a Uruguay a dar clases a la Universidad de Montevideo y que apoya a Ikusi. “De alguna manera, nos ayudamos mutuamente a crecer”, agradeció Quagliotti.