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Este viernes los cirujanos llegaron a las 8 horas de la mañana al Hospital Pasteur dispuestos a operar a sus pacientes y hasta las 9.30 – hora en la que se comunicaron con El Observador - no hicieron nada. Hasta entonces continuaban esperando que llegaran los anestesistas y que los equipos y controles necesarios para una realizar una operación estuvieran en condiciones de comenzar su tarea.

La falta de anestesistas y de implementos necesarios es otro mal que afecta la labor diaria de los cirujanos del Pasteur, y que se suma al conflicto que por estos días la Sociedad Anestésica Quirúrgica (SAQ) mantiene con la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE) por reclamos salariales y por la cual

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El escenario que se vivía en la mañana de este viernes en las salas de operaciones del Pasteur lejos de ser algo extraordinario, es lo ocurre la mayoría de los días. Actualmente hay más de 300 pacientes en lista de espera para ser operados, un número similar al que se registró en la emergencia sanitaria decretada en 2010, informaron a El Observador fuentes del hospital.

“Yo ya ni me caliento. Esta es la norma”, manifestó en tono jocoso por lo insólito de la situación una de las fuentes consultadas, mientras se encontraba sentado en un sillón de manos cruzadas, esperando que le durmieran al primer paciente.

La lentitud se debe a “un tema multifactorial”, que empieza en el servicio de radiología; donde de cinco equipos funciona uno, el cual se encuentra obsoleto y se rompe todas las semanas, continúa en el servicio de tomografía; que de 140 horas a cubrir, se cubren 30, y termina en la falta de camas de internación y salas de operaciones. “Son combinaciones de efectos negativos en cascada. Nada funciona en este hospital”, agregó.

Este jueves la gerenta asistencial de ASSE, Alicia Ferreira dijo a El Observador que el organismo ya había arreglado con la dirección algunas medidas para mejorar las condiciones de trabajo, la falta de camas y de recursos que denuncian los cirujanos del hospital. Si bien no quiso adelantarlas, sí afirmó que para el año que viene está prevista una obra de ampliación en el centro asistencial.

Sin embargo, las fuentes consultadas señalaron que “no hay un ápice de mejoría” y que “el problema es global”. “Esto se ha dejado caer. Hasta ahora nosotros no hemos visto ninguna señal de mejoría. Más allá de que un aspecto se pueda mejorar, inmediatamente se rompe otro. Los problemas cambian todos los días”, se advirtió.

Hace 20 días el gremio cerró la sala de operaciones Nº 203, que cuenta con 16 camas. A los día la abrió, pero cerró otra, la 205, de cuatro camas, contó una de las fuentes consultadas. “Como moneda de cambio se cerró una de cuatro, para que el gremio pueda seguir cerrando salas. Esto demuestra que las decisiones no pasan por decisiones directrices, sino por negociaciones directrices”, afirmó.

Otros galenos señalan que el cierre de la 203 se debe a una decisión del director, Ricardo Ayestarán, debido a que estaba roto un inodoro. En tanto, la sala 204 está cerrada desde Semana Santa de 2011.

Si bien todavía no han mantenido ningún contacto formal con ASSE, el martes próximo las autoridades del organismo se comprometieron a recibirlos. “Lo que podemos decir es que si no hacen nada, nos van a obligar a suspender el ingreso de pacientes al hospital”, sentenció una de las fuentes.

“Ayer un paciente al que ya se le suspendió la operación cinco veces por distintos motivos, me preguntó: ¿Qué hago doctor? ¿Hago una denuncia? Y yo le contesté: “Haga lo que quiera, usted no perjudica a nadie”, contó un médico consultado.

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