A pocas horas de habilitado, el corredor de General Flores lucía inmaculado. Las veredas del cantero central estaban enteras y limpias. Las paradas de los ómnibus recién pintadas, las papeleras relucientes y las columnas de luz hacen que se destaque entre los comercios y edificaciones que la rodean. Su homólogo, el corredor Garzón, todavía guarda una imagen similar. En Maroñas, el intercambiador Belloni espera los últimos retoques para quedar inaugurado. Los baldosones rojos y azules también hacen que la obra, aún sin estrenar, resalte entre tantos comercios de 8 de Octubre. Son tres obras nuevas que enaltecen las zonas donde están ubicadas. Pero hasta ahora la Intendencia de Montevideo (IMM) no ha podido dar una respuesta a la pregunta que los propios vecinos se hacen: ¿para qué se realizaron?
IMM busca nuevos usos para tres obras de tránsito con fallas
Corredores General Flores, Garzón e intercambiador Belloni no convencen a la comuna