IMM: Larrañaga da el sí a un candidato blanquicolorado
El líder de Alianza Nacional impulsará unión de los partidos tradicionales de cara a las elecciones municipales de 2015
"Se trata de un acto claudicante pensar que tenemos que presentarnos juntos. La suerte de la oposición no pasa por diluirnos sino por fortalecer las identidades. A nosotros nos corresponde defender la identidad de los blancos”. Esta es una de las frases que el líder de Alianza Nacional, Jorge Larrañaga, pronunció meses atrás para expresar su rechazo a la conformación de una alianza entre blancos y colorados para ganarle al Frente Amplio (FA) en Montevideo.
Hasta ahora la idea de generar una coalición para las próximas elecciones departamentales había rondado con fuerza en la cabeza del líder de Vamos Uruguay, Pedro Bordaberry, y de dirigentes nacionalistas como el expresidente Luis Alberto Lacalle y el senador Gustavo Penadés, pero no había encontrado eco en Larrañaga. Incluso el diputado y postulante a la intendencia por su sector, Jorge Gandini, no veía con buenos ojos la iniciativa, por encima que no se había negado a conversar con dirigentes colorados.
Sin embargo, el nacimiento de un lema común para sumar votos y disputar con más posibilidades el sillón del gobierno departamental va camino a instalarse como un tema de blancos y colorados. Una carta publicada ayer domingo por Larrañaga considera que es necesario “explorar la alternativa” de una “coalición cívica que desafíe el statu quo que representa el Frente Amplio”.
El líder de Alianza Nacional sostiene que es una “obligación” como referente político ofrecerle a la gente “una alternativa posible para el cambio”. “Todos saben que este camino no es fácil de recorrer, pero reconocemos que no hay otra solución. Todos los partidos se desgastan gobernando. El proyecto del FA está notoriamente agotado. La oposición, en cambio, tiene ideas, ganas, gente preparada para gobernar la capital”, expresa la misiva.
Según sostiene, “no es la decisión más fácil”, pero tampoco una definición que lo haga “claudicar” de convicciones y principios. “No tengo una trayectoria de dobleces, tampoco de reducirme a simplismos guarecidos en el confort de dejar que las cosas pasen. Siempre me la juego por lo que creo es mejor para mis compatriotas. El Frente Amplio me ha convencido de la imperiosa necesidad de cambiar”, afirma Larrañaga.
“No puedo permanecer en una posición de refugio dogmático cuando hay una alerta ciudadana que clama ser escuchada y el Frente eligió ser sordo. Por eso, he variado de posición y no tengo reparos en reconocerlo”, agrega.
En otro pasaje afirma que habrá que analizar las “vías más apropiadas para instrumentar un mecanismo que optimice las oportunidades electorales” de quienes quieren “recuperar la ciudad para todos”. “Blancos, colorados, independientes, cívicos, frentistas desencantados, ciudadanos sin partido, juntos en búsqueda de una alternativa para Montevideo”, finaliza la carta.
El rechazo de Alianza Nacional a conformar una unión extrapartidaria para ganarle a la coalición de izquierda había puesto el tema en el CTI en setiembre del año pasado.
Tres meses después una encuesta, realizada por la consultora Equipos Mori a solicitud del Directorio del Partido Nacional, reveló que la idea de conformar un “partido rosado” no había prendido en la mayoría de los votantes. Sin embargo, un sondeo de este mes de abril de Cifra muestra que la diferencia de los partidos tradicionales con el Frente Amplio en Montevideo es de “las menores registradas en los últimos años” .