IMM quiso hacer Puntos Verdes y terminó en basurales
La IMM admite que los lugares de clasificación se han transformado en basurales
La historia eterna de la esquina de camino Paso de la Española y Cipó, en el barrio Capra, es fácil de contar: una volqueta vacía y otra con una sola bolsa, pero varios kilos de alimentos en descomposición, carcasas de viejos televisores, botellas, escombros y pedazos de polifón esparcidos más allá de 100 metros del contenedor, sobre la tierra y sobre el agua pestilente de la cuneta de la calle. El único rincón limpio tiene menos de dos metros de ancho y está frente a la reja de una modesta vivienda, cuya dueña sale a barrer, sabiendo que tendrá que volver a hacerlo al poco rato. “Está en mi puerta y se llena de basura”, criticó.
Basurales endémicos
El director de Desarrollo Ambiental Juan Canessa reconoció que los puntos verdes “cumplen una función para el descarte, pero las empresas tiran allí materiales, otros van a clasificar y se terminan generando basurales”. Parte del problema es que las empresas de las volquetas −que acuden al lugar de lunes a sábado− solo sustituyen la volqueta repleta de basura por una vacía pero no levantan ni una bolsa de la mugre desparramada a su alrededor.
Gadea indicó que hoy “son un instrumento a estudio”, pero con más chance de desaparecer en la medida en que haga “ebullición” el Plan Director de Limpieza. “Casi seguro que no van a permanecer”, agregó. Además, en los últimos años la IMM ha venido eliminándolos del mapa debido a las complicaciones que representan para los barrios, además del costo de la contratación de las empresas de las volquetas. En 2002, año de su instalación, había 34 puntos verdes en funcionamiento; hoy hay unos 20.
En agosto de 2011 se eliminó el punto verde correspondiente al Municipio CH, que estaba ubicado en Magariños Cervantes entre Miguel Martínez y Jacinto Vera. “Ese punto verde se había convertido en un basural” dijo Sylvia Pastorino, directora del Centro Comunal Zonal 4. El punto verde fue sustituido por una guardia de 24 horas. Canessa indicó que una solución posible estará dada por la creación de cuatro plantas para la clasificación de envases que la IMM tiene previsto concretar este año. Cada planta podrá recibir hasta 32 clasificadores simultáneos.
“Cumplen una función para el descarte, pero las empresas tiran allí materiales, otros van a clasificar y se terminan generando basurales”
Juan Canessa
DIRECTOR DE DESARROLLO AMBIENTAL DE LA imm
“Hoy, por lo menos, no encontré un chancho muerto”
Manuel Darío Larrosa
TRABAJADOR EN PUNTO VERDE