La Justicia imputó al joven de 17 años que mató al policía de 24 años en la medianoche del martes, comunicó en rueda de prensa el jefe de la Policía de Canelones, Víctor Trezza
La Justicia imputó al joven de 17 años que mató al policía de 24 años en la medianoche del martes, comunicó en rueda de prensa el jefe de la Policía de Canelones, Víctor Trezza
"Hace minutos nomás fue formalizado con medidas privativas de libertad el menor hasta el desarrollo del juicio por el delito de homicidio simple", dijo este jueves. El imputado no tenía anotaciones penales, informó Trezza, que explicó cómo sucedió el hecho.
"De las declaraciones que se obtuvieron en Fiscalía y desde la investigación surge que había un presunto juego de ruleta rusa donde este adolescente le efectúa un disparo a corta distancia al policía", explicó.
El joven se entregó ante la policía y contó al fiscal del caso, Alejandro Sastre, que el homicidio se dio en el marco del juego.
Según contó el joven al fiscal, en el momento del homicidio se encontraban cuatro personas además del fallecido policía y había una relación previa entre ellos dado que eran todos conocidos del barrio Vista Linda, del departamento de Canelones, informaron fuentes policiales a El Observador.
"Los integrantes de ese juego de ruleta rusa fueron ubicados, la fiscalía entendió momentáneamente con los elementos que teníamos que no había delitos para imputarles", aseguró el jefe de la policía canaria. "Queda ubicar solo una persona más que estaba en ese momento", añadió.
A excepción del imputtado, todos los implicados "recobraron la libertad".
El homicidio sucedió en la medianoche de este martes. Una llamada al 911 avisó que había una persona herida de bala en las calles José García Barrosa, esquina Guardado, dentro de la jurisdicción de la seccional 30. Cuando llegó la policía encontró a un hombre caído sobre una moto con un disparo en la cabeza.
El hombre de 24 años fue trasladado al hospital de Las Piedras, donde a las 00:15 se constató su fallecimiento.
Se trataba de un policía que trabajaba en la seccional 19 de Montevideo. Cuando fue atacado estaba de civil y no llevaba su arma de fuego. El policía cumplía sus funciones desarmado, por una disposición que había sobre él.