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Industria láctea con negociación empantanada por puja salarial

El sindicato eleva sus pretensiones y advierte incertidumbre sobre futuro de los Consejos de Salarios luego de 2019

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30 de abril de 2018 a las 05:00

Hubo tres reuniones, pero hasta el momento sin avances. Así se resume el estado de las negociaciones para la renovación del convenio colectivo en la industria láctea. El principal punto de discrepancia entre las partes está centrado en aspectos salariales.

La Federación de Trabajadores de la Industria Láctea (FTIL) pretende auto clasificarse por encima de los denominados "sectores en problemas", para los que están previstos ajustes nominales decrecientes de 6,5% y 6%. Del otro lado, la Cámara de la Industria Láctea (Cilu) argumenta que no están dadas las condiciones para otorgar aumentos de esa magnitud.

En diálogo con El Observador, el dirigente de la FTIL, Heber Figuerola reconoció que algunas empresas de la industria tienen una situación complicada, pero igual se entiende que "hay un repunte del sector" tomando como punto de comparación el año 2016.

En ese escenario el sindicato pretende acordar una fórmula que, por ejemplo, combine los porcentajes de ajustes previstos para sectores intermedios y dinámicos, dependiendo de cuál sea su periodicidad (semestral o anual).

El Poder Ejecutivo estableció un plazo de 90 días hasta fin de junio para que las partes concilien posiciones. "Estamos intercambiando, pero todavía muy lejos de comenzar a avanzar. (...) No es solamente salario. Entendemos que tiene que ser un acuerdo integral porque es el último consejo de salarios de este gobierno. Apuntamos a que sean muchos más, pero nunca se sabe. El futuro puede ser incierto", afirmó Figuerola.

Otros puntos que están sobre la mesa son la reducción paulatina de la jornada laboral a seis horas y la conformación de una bolsa de trabajo con personal de la industria que hoy está desocupado.

La industria láctea atravesó en los últimos años problemas de competitividad con la pérdida de mercados y el cierre de las industrias Ecolat y de Schreiber Foods en 2015, que implicaron la pérdida de 600 empleos directos entre ambas.

Los últimos casos de dificultades, aunque no llegaron a bajar la cortina, son los de Pili, Coleme, Calcar y Claldy, algunas de las cuales el BROU accedió a dar un año de gracia para amortizar préstamos a principios de este año para evitar un "ahogo" de liquidez.

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Bancos Privados

En el sector de los bancos privados se realizó una primera reunión que se sirvió para una presentación oficial de los lineamientos del Poder Ejecutivo. El presidente del Consejo de Sector Financiero Privado de AEBU Elbio Monegal dijo a El Observador que todavía no se definió como se autoclasificará el sector.

"Si el convenio es bueno no tenemos problema que sea a 30 meses o podríamos pensar hasta en 36 meses. Todo dependerá de los resultados de la negociación. Si no llegamos a un buen convenio el plazo será más corto porque vamos a querer renegociarlo enseguida" apuntó.

En la ronda de negociación pasada la banca privada se apartó de las pautas oficiales, cerró un acuerdo bipartito a un año y con aumento por inflación futura. Luego en 2016 volvió a negociar, esta vez por 18 meses con un ajuste cercano a la inflación esperada, más un correctivo al final del período que no fue necesario aplicar porque la suba de precios se moderó.

También se pretenden mejorar otros aspectos, como por ejemplo el escalafón bancario que data de la década del 60 y se quiere actualizar. La banca privada emplea a unos 4.000 trabajadores. En este sector de actividad al igual que en tarjetas de crédito, procesadoras de tarjetas de crédito y fideicomisos el convenio venció en diciembre pasado.

Bebida

En la industria de la bebida la Federación de Obreros y Empleados de la Bebida (FOEB) propondrá a los fabricantes auto clasificarse en el sector dinámico. Esto supone beneficiarse de ajustes anuales de 8,5 % y 8% durante los dos primeros años de vigencia del nuevo convenio.

El sindicato proyecta que si la inflación no tiene grandes sobresaltos (hoy está en 6,65%), al cabo del primer año el salario real habrá crecido entre 1% y 1,8%. Aunque los convenios vencerán en junio, en la medida que el gremio y los fabricantes se pongan de acuerdo podrán comenzar antes de esa fecha a negociar.

"Manteniendo el empleo, garantizando el salario real, mas el plus que genera la baja de la inflación este gremio tiene que tirar cuetes. La inmensa mayoría (de los grupos) no va a llegar a los dinámicos", afirmó días atrás el histórico dirigente Richard Read en una asamblea con trabajadores del sector.

La fórmula se propondrá para cerveza y refrescos, pero se pretende reproducir en la industria del vino. El presidente de la FOEB, Fernando Ferreira rechazó que el sector de bodegas esté en problemas y argumentó que las exportaciones crecen y que la cosecha de uva fue récord.

En esos argumentos se basa el sindicato para entender que hay condiciones para mejorar los sueldos en un sector que está "bastante sumergido", según dijo Ferreira esta semana a El País.

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