La recuperación económica en EE.UU. no va acompañada de momento de tensiones inflacionarias, dado que los precios subieron menos de lo esperado en enero, un 0,2 % y la inflación subyacente registró la primera bajada desde 1982.
La recuperación económica en EE.UU. no va acompañada de momento de tensiones inflacionarias, dado que los precios subieron menos de lo esperado en enero, un 0,2 % y la inflación subyacente registró la primera bajada desde 1982.
Según informó hoy el Departamento de Trabajo, el índice de precios de consumo (IPC), que en diciembre había subido un 0,1 %, aumentó un 0,2 % en enero, por quinto mes consecutivo. La mayoría de los analistas había calculado un incremento del 0,3 %.
La inflación subyacente, en la que no se tiene en cuenta elementos volátiles como la energía o los alimentos, registró un descenso del 0,1 %, algo que no ocurría desde hace casi tres décadas. En diciembre había subido un 0,1 %.
En los últimos doce meses, la inflación en Estados Unidos ha sido del 2,6 %, una décima menos que en diciembre, y la subyacente del 1,6 %, igual que el mes pasado.
Un factor importante en esta disminución del ritmo de inflación es el descenso del 0,1 % en el costo de la vivienda, que representa más del 40 % del IPC, y que refleja que el mercado inmobiliario todavía no se ha recuperado del colapso sufrido en los últimos dos años.
El conjunto de los datos señala que la economía de Estados Unidos, que retornó al crecimiento a mediados del año pasado después de cuatro trimestres de contracción, ha seguido expandiéndose a ritmo moderado sin una elevada presión inflacionaria.
No obstante, la Reserva Federal sorprendió ayer a los mercados al anunciar que aumentaba del 0,25 al 0,75 % la tasa de interés que cobra a los bancos por préstamos de emergencia y a corto plazo.
La medida tiene poco efecto real en las finanzas domésticas, pero tiene importancia porque sugiere que, tras más de dos años de inyecciones gigantescas de dinero en los mercados y más de un año con los tipos de referencia por debajo del 0,25 %, se aproxima el fin de la política monetaria expansiva.
El Comité de Mercado Abierto de la Reserva, que se reunirá de nuevo el 16 de marzo, no ha tocado y ha indicado que no tocará "por un período extenso" -expresión que los mercados entienden como un semestre- la tasa de interés interbancario, que es la que afecta directamente a los consumidores.
Otra señal que puso ayer en alerta a los mercados fue el informe del Departamento de Trabajo según el cual el índice de precios de productor (IPP) de Estados Unidos subió un 1,4 % en enero, empujado por incrementos de dos dígitos en los precios de combustibles.
Los precios de los bienes acabados -de donde se excluyen los alimentos y la energía- subieron un 0,3 % en enero, arrastrados por los precios más altos de camionetas y otros bienes de capital.
Las empresas han tenido poco margen para aumentar los precios en una economía cuyo desempleo se calcula que permanecerá en alrededor del 9,5 % hasta fines de año, lo que coarta el consumo de las familias.
El informe de inflación que se dio a conocer hoy revela que los consumidores no están, por tanto, sufriendo un incremento fuerte de los precios, lo que permitirá que la Reserva Federal siga con los bajos tipos de interés para ayudar a la reactivación económica.
(EFE)