Ingreso de capitales especulativos preocupa a autoridades del BCU
Baja de tasas en Brasil y grado inversor alientan a inversores a colocarse en la plaza doméstica
El Banco Central mira con preocupación el atractivo de la plaza uruguaya para el ingreso de capitales especulativos, debido a que la baja de la tasa de interés en Brasil lleva a los inversores a colocar su dinero de forma masiva en los mercados domésticos de países como Uruguay, alentados además por la reciente obtención del grado inversor.
La suba de la tasa de encajes –el porcentaje de depósitos que los bancos deben dejar anclados en sus cuentas dentro de la autoridad reguladora– a mediados del año pasado y la instrumentación de encajes marginales –una tasa mayor para los nuevos depósitos–, contribuyen también, según Bergara, a moderar el impacto del ingreso de capitales sobre el mercado cambiario. El Banco Central no descarta la implementación de nuevas medidas, aseguró.
En los últimos años, Brasil funcionó como un imán para los inversores que apuntaban a la región y de esa manera, su moneda se apreció más que la del resto de los países. Pero en los últimos meses, Brasil le dio a su política monetaria un giro cada vez más expansivo, pasando de una tasa de interés de referencia de 12% a mediados del año pasado a 8,5% en su última reunión de mayo.
“Entre que su economía se desaceleró y hubo una rebaja sustancial de las tasas de interés, Brasil dejó de ser tan atractivo para algunos capitales y los inversores empiezan a mirar a otros países de la región con mayor interés”, dijo Bergara durante su exposición.
Mientras que Brasil ajustó al alza su tasa, la política monetaria en Uruguay dio un vuelco más contractivo. La tasa de referencia pasó de 7,5% a 8,75% durante el mismo período. “A eso agreguémosle que Uruguay recobró el estatus de investment grade”, dijo el funcionario, con lo cual el atractivo de especular con inversiones domésticas en Uruguay se hizo mayor.
Las autoridades no prevén que ingrese un enorme volumen de divisas, pero aun así la amenaza está presente. “Dado que nosotros tenemos un mercado muy pequeño, no se necesita una avalancha de capitales para que se genere un desafío de política macroeconómica”, explicó Bergara.
El presidente del Banco Central desestimó la preocupación de los empresarios presentes en el desayuno, respecto a la evolución de la coyuntura regional. Ni la desaceleración de Brasil ni los problemas de la economía argentina amenazan el crecimiento y la estabilidad de Uruguay, aseguró Bergara.
Sobre Argentina, sostuvo que la exposición al país vecino se ha reducido de forma considerable en la última década y por eso dijo que “hay que desdramatizar el problema”. Señaló que la temida devaluación que se espera que tenga la moneda argentina frente al dólar en su cotización oficial, ya fue procesada en Uruguay por los operadores y hoy el peso argentino se transa 25% por debajo de los valores de octubre.
Una crisis en Argentina se concentraría en “un núcleo limitado de sectores expuestos”, explicó Bergara, pero aseguró que “no se convertiría en un problema macroeconómico para Uruguay”.
Respecto a la desaceleración de Brasil, desestimó el impacto porque aseguró que los bienes que Uruguay exporta a ese país tienen un gran componente de commodities, inmunes a un menor crecimiento. Además dijo que la inversión de brasileños en Uruguay seguirá siendo pujante.