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Uruguay dejó abierta la posibilidad de intercambiar investigadores con Alemania y Rusia y, al mismo tiempo, deberá fijar fecha para que un grupo de científicos rusos lleguen al país para trabajar con sus pares uruguayos en el desarrollo de la citricultura.

Así quedó establecido luego de una visita a Berlín y Moscú de representantes del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), que formaron parte de la comitiva del ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), Tabaré Aguerre.

El vicepresidente de INIA, José Luis Repetto, y el director nacional, José Silva, visitaron el viernes 8 de febrero pasado el Max Planck, el instituto de investigación científica de Alemania ubicado en Potsdamer, en las afueras de Berlín, donde fueron recibidos por el director Mark Stitt y su equipo.

Para graficar la relevancia, Repetto contó a El Observador Agropecuario que el Planck “ganó 18 premios Nobel y ostenta la marca de unos 24.000 trabajos científicos de primer nivel publicados por año”.

Además posee un campus científico con un Departamento de Fisiología Molecular Vegetal, con 400 investigadores que trabajan en la mejora genética vegetal, “tanto con transgénicos como con no transgénicos”.

Una característica que apreciaron los visitantes de INIA fue que el Max Planck “apuesta a la excelencia, dando mucha libertad a sus investigadores pero, al mismo tiempo, son los que más patentan” sus avances científicos, contó el vicepresidente de INIA. “Es una investigación fundamental, pero muy aplicada en Alemania”, acotó.

El director del Max Planck “mostró interés en un intercambio con Uruguay y ofreció formar a futuros investigadores o que un investigador joven que ya está formado pueda presentar una idea o proyecto, que concursaría con otros para lograr el apoyo”, explicó Repetto, y agregó que “el INIA ofreció recibir a investigadores alemanes, ofreciéndoles un contrato de posdoctorado y becas de posgrado, o una parte de ellas”.

Al INIA le interesó la formación en biotecnología, vinculada a la genética vegetal y a los agroinsumos. Los alemanes ofrecieron tres vías o alternativas de financiación: el gobierno tiene un espacio para el intercambio académico con Uruguay; el propio instituto financia los mejores proyectos con recursos propios; y finalmente, la Fundación Humbolt financia becas.

Pocos días después, el martes 12 de febrero, Repetto y Silva, ya en Moscú visitaron la Academia de Ciencias Agrícolas, donde comenzaron por dar un perfil de Uruguay en la actualidad. Silva dijo luego que “somos un país que no puede apostar a la cantidad, sino que apuesta a la inteligencia y el valor agregado”, para lo que es necesario “un vínculo estrecho entre la ciencia y la producción”.

Por su parte, Repetto dijo que “el INIA no pide dinero, pero tenemos una plataforma que permite acuerdos y podemos financiar proyectos de investigación, y estamos en buena situación para que el intercambio sea más fructífero que en el pasado”.

Intercambio

Durante la visita del vicepresidente del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), José Luis Repetto, y el director nacional José Silva, a la Academia Nacional de Ciencias Agrícolas, en Moscú, Rusia expresó su interés en desarrollar la ganadería de carne, las pasturas y la citricultura, sector en el que pidieron a Uruguay que defina la fecha en la que una delegación de investigadoras rusos llegará a Uruguay para trabajar una semana. Y, a cambio, luego recibirán a la contraparte uruguaya en Moscú. A cambio, la Academia ofreció compartir su base genética de aves pequeñas (gallinas, pavos, gansos y patos).

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