Intereses de empresas españolas son compatibles con gobierno de Evo Morales
El gobierno español declaró el miércoles que está "convencido" de que los intereses de sus empresas "serán compatibles" con los proyectos del gobierno boliviano que presidirá el líder indígena Evo Morales, a quien autoridades y empresarios reclamaron al u
Así lo afirmó ante la prensa el secretario de Estado de Comunicación, Fernando Moraleda, al término del encuentro que durante más de una hora mantuvieron el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y el presidente electo de Bolivia, que cumplió una intensa agenda en Madrid, primera etapa de una gira que el jueves lo llevará a Bélgica y luego a Francia.
Según este último, se "compatibilizarán el necesario desarrollo económico y la lucha contra la pobreza en este país con las garantías de estabilidad y seguridad jurídica que las inversiones españolas tienen en Bolivia".
Sin embargo, el mandatario boliviano aclaró tras su victoria que no se trata de confiscar o expropiar los bienes de las petroleras presentes en Bolivia, segundo reservorio de gas de Sudamérica.
"Sí. Vamos a nacionalizar, pero esto no significa confiscar, ni expropiar ni expulsar", reiteró en rueda de prensa y con su pausada forma de hablar Evo Morales, elegido presidente de Bolivia con el apoyo del 54% del electorado.
Bolivia tiene una deuda total con España de 120 millones de dólares.
Evo Morales, que llegó a España la mañana del miércoles procedente de Venezuela acompañado por sus asesores económico, Carlos Villegas, y de prensa, Alex Contreras, mantuvo encuentros con los ministros de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos, y de Industria, José Montilla, y almorzó con unos 15 empresarios, entre éstos el presidente de la petrolera Repsol-YPF.
"Todos apostamos por la seguridad jurídica, o justicia jurídica como dicen algunos empresarios, pero realmente para garantizar esa seguridad tiene que haber justicia social", sostuvo Morales ante la prensa, antes de indicar que Repsol-YPF "está dispuesta a invertir en industrialización".
Tras admitir que "habrá cierto cambio en las reglas del juego" en el sector de los hidrocarburos en Bolivia, el ministro de Industria opinó que Morales "es consciente del papel de las inversiones extranjeras y del desarrollo empresarial para crear empleo en su país", el segundo más pobre de América Latina.
Tras su reunión con Zapatero, el presidente electo boliviano fue recibido en audiencia por el rey Juan Carlos.
Sobre si hablaron de su adhesión a la alianza impulsada por Hugo Chávez y Fidel Castro, Morales respondió con fino de sentido del humor que, "con el presidente Zapatero no hablamos de ideas antiimperialistas. Excepto con el 'falso' Zapatero, algo que me sorprendió".
(AFP)