Inversiones, capacitación y el compartimento: parte del legado de Martinicorena
El presidente saliente, en un discurso muy emotivo, acumuló agradecimientos y destacó al grupo humano que trabaja en la institución
La decisión estratégica de vender la vieja sede del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL) y adquirir una nueva ubicada en camino Carrasco y Servando Gómez (Montevideo); la reciente inversión en un campo en la zona del basalto para instalar un centro de capacitación y validación; las inversiones en el campo de Cerro Colorado; el valor del compartimento ovino; la apuesta a la formación de los jóvenes con las ovinpíadas como estandarte; y un cúmulo de agradecimientos sobresalieron en la emotiva oratoria de Joaquín Martinicorena, quien hasta este miércoles ejerció como presidente del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), responsabilidad que trasladó a Alejandro Gambetta (ver nota vinculada).
Tras elogiar el reconocimiento local e internacional que engalana al SUL, agradeció a sus compañeros de directiva (algunos de ellos integrarán la nueva directiva), a quienes solicitó pasen al frente de la sala para que el numeroso público presente pudiese reconocerles su esfuerzo con un aplauso.
También destacó el cambio en la gerencia, Valentín Otero sustituyó a Gabriel Capurro, y agradeció a ambos.
Una directiva muy inquieta
Subrayó que en estos cuatro años, con una mesa "bastante inquieta", hubo en promedio más de 45 sesiones anuales con 58 reuniones de Junta Directiva acumuladas.
"Nos tocó adecuar la institución a la realidad", comentó. Explicó que con el apoyo de las tres gremiales mandantes se tomó la decisión de darle un mejor uso a la sede de la rambla Baltasar Brum, que fue vendida tras 21 años, destacando la "decisión muy acertada" que en la década de 1990 tuvo la directiva que presidió Héctor Mazo Payssé al comprarla. "Esperemos que con el paso del tiempo, dentro de 20 años, puedan decir eso de esta Junta, que estuvo por el camino correcto", reflexionó.
Martinicorena citó también la realización en estos años de importantes inversiones en las instalaciones de Cerro Colorado, en el Centro de Investigación y Experimentación Dr. Alejandro Gallinal, concretándose además un viejo anhelo de poseer un campo en la zona norte, en el basalto, en el camino Buey Negro, adquisición concretada hace tan solo una semana, quedando en manos de la nueva junta el desarrollo de sus instalaciones y servicios, tratándose en ese caso de un Centro de Capacitación y Validación, indicó.
El ahora ex presidente del SUL remarcó el valor, precisamente, de la capacitaciónen el rubro ovino.
El 15, un número mágico
Incluso allí fue que, generando sonrisas, aludió a una suerte de número mágico, el 15, dado que entregó su cargo el día cinco del mes cinco a la hora cinco de la tarde (lo que suma 15, precisamente), a la vez que sacando la cuenta se dio cuenta que estuvo en el cargo de presidente 1.464 días (y sumando esas cifras individuales también da 15); de inmediato, mientras algunos a viva voz alentaban a jugarle al 15 a la quiniela, Martinicorena dijo que chequeando datos históricos y con la ayuda de Google se enteró que en el siglo XV fue el siglo en el que se pasó de la Edad Media a la Edad Moderna, tras lo cual le dijo al nuevo presidente: "bienvenido Alejandro, haga los cambios para la ovinocultura moderna que el país está esperando", expresando finalmente que "toda la nueva junta directiva va a tener que trazar el nuevo camino", deseándoles un venturoso 2015 (y allí apareció otra vez el 15).
Martinicorena expuso seguidamente más agradecimientos: a las universidades, empresas laneras, frigoríficos, instituciones de educación a nivel secundario, sociedades de fomento y asociaciones rurales, a la vez que destacó que en estos años se estrecharon lazos con el Ministerio de Agricultura y Pesca (MGAP), incluso agradeció luego especialmente la presencia en el acto del ministro, Tabaré Aguerre, y señaló como gran logro la existencia del denominado Compartimento Ovino; "esperamos que este año podamos ingresar a los mercados (de carne) con hueso", indicó, agradeciendo el apoyo que para ese compartimento tuvo el SUL de parte del Instituto Nacional de Carnes y del Instituto Nacional de Investigación Agropecuario, cuyas autoridades también estuvieron presentes en el predio de la Rural del Prado en el acto de cambio de mando.
Institución Educativa
Otro aspecto resaltado por Martinicorena fue la implementación, desde la junta anterior, en el año 2007, de los cursos de capacitación de Inefop. Dijo que eso año tras año se fue consolidando y que ya son más de 85 los cursos con más de 1.400 personas capacitadas para 2015.
Dijo que el Ministerio de Educación y Cultura en 2014 reconoció al SUL como una institución de capacitación y que los técnicos del instituto dedican aproximadamente el 30% de su tiempo a ello.
También comentó que en un viaje a Nueva Zelanda, en el marco de una invitación del ministro Aguerre, se logró una invitación al SUL para que Uruguay participé en las Ovinpíadas Mundiales y que luego de una primera edición hubo dos instancia nacionales y que queda ahora latente el pedido de poder realizar las Ovinpíadas Mundiales en Uruguay, aspecto relevante para apuntalar el interés de los jóvenes por el rubro.
En otro orden, en relación al Plan Estratégico Nacional en el rubro, dijo que hay que cerrarlo, evaluarlo y realizar un segundo plan con una mayor participación del MGAP, "estamos en conversaciones y seguramente será así".
Martinicorena, en su repaso, subrayó el valor que tiene que en estos cuatro años se haya logrado el ingreso de nuevos técnicos, algo que no se había podido por aspectos coyunturales. Citó que el 20% de la plantilla ingresó, en área de transferencia, en esquila, en mercados, en comunicación".
Vínculos que perdurarán
Pidió luego, a propósito, un fuerte aplauso para el personal del SUL, al que definió como "un grupo humano y profesional único", expresando que fue un honor haber sido parte de ese grupo no solo de trabajo, dado que se establecieron vínculos que perdurarán.
Agradeció a los medios de comunicación, por su valor para llegarle a todos los productores "que son realmente los dueños de esta institución".
Finalmente, realmente muy emocionado, Martinicorena agradeció a su familia, a la que, dijo, durante todos estos años le quitó su presencia muchos días cada semana para estar en Montevideo cumpliendo sus tareas como presidente del SUL. Parte de su familia, comentó, quedó en el campo trabajando y otros lo estaban acompañando allí (entre ellos su pequeño hijo, nacido durante la última Expo Prado) en representación del conjunto familiar. De inmediato un fuerte y largo aplauso corononó su oratoria.