Israel lanzó el sábado más de 200 ataques sobre la Franja de Gaza, informó el ejército, en represalia por los ataques con cohetes lanzados por Hamas contra el Estado judío, dos de los cuales alcanzaron Jerusalén y Tel Aviv.
Israel lanzó el sábado más de 200 ataques sobre la Franja de Gaza, informó el ejército, en represalia por los ataques con cohetes lanzados por Hamas contra el Estado judío, dos de los cuales alcanzaron Jerusalén y Tel Aviv.
Esta batalla entre Israel y Hamas -el grupo islamista que controla Gaza- comenzó el miércoles 14, cuando Israel lanzó un ataque aéreo sobre la franja en respuesta a una oleada de ataques con cohetes dirigida a su territorio desde Gaza en los últimos meses.
A la tarde de ayer, los nuevos ataques habían hecho ascender la cifra de muertos en Gaza a 42, 14 de ellos civiles, de acuerdo a fuentes médicas citadas por la agencia EFE. Otras fuentes hablan de 44 muertos. El número de heridos había alcanzado los 440.
Por el lado israelí, tres personas murieron desde el comienzo de la operación, fruto de un cohete lanzado desde Gaza el jueves. Además, hay otros 18 israelíes heridos, 10 de ellos soldados.
Las Fuerzas Armadas de Israel informaron en la tarde del sábado desde su cuenta de Twitter (@IDFspokesperson) que en los últimos tres días 492 cohetes lanzados desde Gaza habían llegado a tierras israelíes, mientras que otros 245 habían sido interceptados por el Iron Dome, el sistema antimisiles con el que cuenta el país, que puede detectar y destruir en el aire cohetes y misiles enemigos.
Los ataques israelíes del sábado destruyeron la sede del primer ministro de Gaza, Ismail Haniyeh, varios túneles y otros centros insurgentes. El edificio de oficinas donde estaba el despacho de Haniye fue reducido a escombros. Haniye no estaba dentro del inmueble al momento del ataque.
Un vocero del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, dijo que los edificios del gobierno se han vuelto blanco de los ataques desde Israel porque Hamas “no hace distinción entre su maquinaria terrorista-militar y la estructura de gobierno”, consignó el diario The New York Times.
En tanto, los milicianos palestinos lanzaron un cohete contra la metrópolis de Tel Aviv –ciudad a 70 kilómetros de Gaza- por tercer día consecutivo. Las sirenas de ataque aéreo volvieron a sonar en la ciudad y los estallidos resonaron. Los milicianos de Hamas dijeron que habían lanzado un cohete Fajr 5 de fabricación iraní sobre la ciudad.
La aviación israelí siguió castigando sus objetivos originales, los depósitos de armas de los insurgentes y baterías de cohetes subterráneas. Igualmente atacaron con especial intensidad las baterías de superficie de cohetes. El alto mando ha movilizado miles de reservistas -se habla de unos 75.000- y emplazó la tropa, tanques y otros vehículos blindados junto a la frontera con Gaza, indicio de que una invasión terrestre podría ser inminente.
Distinto que cuatro años atrás
La violencia extendió la inestabilidad que se cierne sobre la zona. Las revueltas populares contra sus gobernantes han creado nuevas posibilidades para Hamas, dado que los islamistas en el Medio Oriente han salido fortalecidos. Hamas, hasta el momento, había sido soslayada por la comunidad internacional por su negativa a reconocer a Israel y renunciar a la violencia.
El escenario político en la región es diferente al que tuvo que enfrentar Israel durante su última incursión en Gaza, en el periodo de Año Nuevo de 2008-2009. En esa oportunidad, en el lapso de tres semanas murieron 1.400 palestinos. Por el lado israelí, perdieron la vida 13 personas. Uno de los mayores cambios es que hoy Egipto tiene un gobierno islamista, aliado de Hamas.
Además de Egipto, Hamas ganó importantes aliados como Turquía y Catar, así como también mejor armamento y de mayor alcance.
En tanto, el diario The New York Times dio cuenta de la preocupación del gobierno de Estados Unidos ante la eventualidad de una invasión terrestre por parte de Israel. Algunos expertos expresaron el temor de que el conflicto, en un contexto donde el islamismo ha ganado poder, se pueda generalizar.
Willian Hague, canciller británico, advirtió que Israel perdió apoyo internacional cuando realizó alguna incursión armada contra sus enemigos fronterizos.
De hecho, existe cierto consenso en reconocer que la invasión israelí al Líbano en 2006 terminó por fortalecer al movimiento islamista Hezbolá. Los expertos temen que ahora pase lo mismo con Hamas. El primer ministro de Egipto estuvo de visita el viernes y una delegación de Marruecos preveía llegar hoy domingo a la zona. Todo esto después de la visita histórica del gobernante de Catar el mes pasado, lo que implicó un reconocimiento político.
El presidente egipcio, Mohamed Morsi, dijo en una declaración que “Egipto hoy no es el Egipto de ayer, y los árabes hoy no son los árabes de ayer”.
Rafik Abdessalen, canciller de Túnez, también instó a los israelíes a considerar que las cosas han cambiado en los últimos años en la región.