Israel prohíbe a medio centenar de adolescentes palestinos liberados volver a estudiar
Se trata de residentes de Jerusalén Este que estuvieron bajo arresto domiciliario o en prisión durante varios meses, y que fueron canjeados por israelíes rehenes de Hamás
Mohamed al Salaymeh no tiene consuelo. Su única arma le fue cercenada. Por ahora, no tiene derecho a la educación. Al igual que medio centenar de jóvenes que están en su misma situación, Mohamed esperaba volver a la escuela luego de pasar preso varios meses sin acusación formal en una cárcel en Israel.
Hace pocas semanas fue liberado como parte de un acuerdo entre el movimiento palestino Hamás y el gobierno del primer ministro Benjamín Netanyahu para intercambiar rehenes por prisioneros. Sin embargo, una inesperada directiva de las autoridades israelíes le impide retomar sus estudios.
Ahora, Mohamed está en el limbo debido a que el Ministerio de Educación israelí prohibió a los estudiantes de la zona de Jerusalén Este, anexada y ocupada por Tel Aviv, volver a las aulas luego de ser puestos en libertad. "Mi sueño es volver", dice el joven de 16 años delante de su antigua escuela, en el barrio de Ras al Amud, en Jerusalén Este, una zona donde viven 230.000 israelíes y 360.000 palestinos.
Israel acordó el mes pasado, en el marco de una tregua temporal con Hamás, la liberación de prisioneros palestinos a cambio de 80 rehenes que estaban retenidos en la Franja de Gaza desde que los milicianos del movimiento islamista lanzaron el violento asalto en territorio israelí el 7 de octubre.
Mohamed fue arrestado junto a tres de sus primos: Moataz, de 15 años; Ahmed, de 14, y Ayham, de 13. El más joven estuvo bajo arresto domiciliario. Los otros dos pasaron cerca de cuatro meses presos luego de ser acusados, aunque nunca fueron imputados formalmente, de haber lanzado piedras contra un asentamiento de colonos judíos cerca de su barrio.
"¿A dónde voy a ir? No hay ningún lugar. Me voy a quedar en mi casa. No puedo trabajar porque tengo menos de 18 años", se lamenta Ahmed. Moataz, por su parte, relata que teme tener que repetir el año escolar. “Tampoco nos aseguran que vamos a poder reintegrarnos después de las vacaciones de fin de año”, agrega el adolescente.
La directiva del Ministerio de Educación israelí afecta a 48 menores. Específicamente, las autoridades señalan que los adolescentes liberados no serán autorizados a volver a las escuelas antes del final de las vacaciones del primer semestre, el 10 de enero próximo. Después de esa fecha, dicen que el tema volverá a ser analizado.
El padre de Ahmed, Nayef al Salaymeh, fue citado por la municipalidad y afirmó que en la reunión le sugirieron que los adolescentes podían ser transferidos a otras escuelas. "Nos negamos porque crecieron en esta escuela de nuestro barrio", relata el padre, que expresó su temor de que los jóvenes terminen "en la calle” y “sin futuro".
"Ellos destruyen nuestros sueños y nuestras ambiciones, para convertirnos en un pueblo atrasado", denuncia el hombre. Su lectura coincide con las denuncias de organizaciones y agencias internacionales, que señalan los frecuentes obstáculos que deben sortear los menores palestinos para estudiar, ya sea en Jerusalén o en la Cisjordania ocupada por Israel.
Amin al Abasi, de 17 años, afectado por la prohibición, está en una situación diferente. El joven decidió irse a una escuela controlada por la Autoridad Palestina, que tiene un control parcial de los asuntos administrativos en la Cisjordania ocupada por Israel. Explica que lo hizo “para no perder el año", pese a que su madre afirma que el nuevo centro educativo está lejos y es de difícil acceso.
Amin fue condenado a 20 meses de cárcel por participar en enfrentamientos en el barrio de Silwan, localizado junto a la ciudad vieja de Jerusalén, donde hay recurrentes tensiones entre los habitantes palestinos y los colonos judíos. Cuando fue liberado, había pasado 13 meses en prisión.
Jaled Zabarqa, un abogado que examinó casos parecidos, pero que no representa a ninguno de los menores afectados, afirma que la prohibición va a en contra de las propias leyes israelíes, que estipulan que la educación es obligatoria. "La educación, como un Derecho Humano, no debería estar supeditada a temas políticos", recuerda Zabarqa.
El sistema educativo en Israel es una de las muchas áreas en las que los ciudadanos judíos y los palestinos de Israel están segregados entre sí, ya que las escuelas están estrictamente separadas. En su forma actual, el sistema se estableció en 1953, marco legal que determina un ámbito judío secular y otro religioso judío.
Los palestinos no aparecen mencionados la ley. Sin embargo, la creación de un ámbito árabe separado de los dos judíos fue la continuidad inevitable del sistema. A pesar de una modificación de la ley en el año 2000, el sector árabe no tiene existencia legal oficial, aunque existe como un "sistema no oficial, pero reconocido".
Tal Hassin, una asociación que defiende los derechos civiles en Israel, señala que muchos de los jóvenes "nunca fueron condenados” y “sólo fueron detenidos por sospechosos". La organización asegura que esperará el final del actual período de vacaciones para saber cuál va a ser la decisión oficial y qué acciones legales se pueden tomar.
Hasta entonces, Mohamed se aferra a la esperanza de volver a su escuela. "Mi educación es mi única arma", dice el joven.
(Con información de AFP)