Estados Unidos afirmó que una resolución del Consejo de Seguridad sobre Líbano es cuestión de días y pidió a sus diplomáticos que trabajen todo el fin de semana si hace falta.
Estados Unidos afirmó que una resolución del Consejo de Seguridad sobre Líbano es cuestión de días y pidió a sus diplomáticos que trabajen todo el fin de semana si hace falta.
Los cazas israelíes bombardearon también 19 veces en menos de una hora el sector de Uzai, en la entrada sur de la capital, anunció la policía.
Las autoridades militares israelíes habían amenazado con nuevos ataques de la periferia sur de Beirut, incluyendo sectores hasta ahora evitados.
Varias octavillas aconsejaron a la población civil que huyera de los lugares que serán atacadas.
"Si ustedes bombardean nuestra capital, nosotros bombardearemos la capital de su agresiva entidad", en alusión a Tel Aviv.
La escalada verbal coincide con las conversaciones cada vez más intensas en la ONU, donde Francia difundió un nuevo proyecto de resolución del Consejo de Seguridad sobre el Líbano y anunció que intentará superar sus diferencias con Estados Unidos para aprobar una resolución.
Esas tropas intentan hacerse con el control de tres colinas estratégicas de los sectores central, occidental y oriental de la frontera defendidas encarnizadamente por Hezbolá.
Una de las estrategias militares apunta a aislar el sur del Líbano para evitar que Hezbolá envíe refuerzos y armas a ese sector, afirmó este jueves un comandante de la fuerza aérea.
Al mismo tiempo, decenas de incursiones aéreas apuntaron contra blancos en la llanura oriental de Bekaa y en el norte del país, cerca de la frontera con Siria.
Este jueves, Hezbolá reconoció la muerte de cuatro de sus combatientes, lo que suma -según los registros del grupo libanés- 48 bajas entre sus filas. Al mismo tiempo, según fuentes libanesas, 835 civiles han muerto en Líbano.
La cifra se redujo luego que el balance de víctimas del bombardeo israelí en Cana, en el sur, disminuyera a 28 muertos en vez de los 52 anunciados hace cuatro días.
"El ejército actuó en función de informaciones según las cuales el edificio no estaba habitado por civiles y era utilizado como escondrijo por terroristas", afirmó el informe, que fue enviado también al ministro de Defensa, Amir Peretz.
Del otro lado de la frontera, en el norte israelí, incluida la meseta del Golán, cayeron este jueves una treintena de misiles lanzados por Hezbolá, informó la Policía israelí. Ocho personas murieron debido a esos proyectiles.
Ello causó la muerte de al menos 27 personas y paralizó la actividad económica y la vida en el norte de Israel, donde viven alrededor de un millón de personas, que se resguardan en refugios subterráneos durante los ataques.
(AFP)