Dicen los que han tratado con japoneses, y más aun con japoneses dispuestos a hacer negocios, que para buena parte de los nacidos en esa isla de Asia la palabra comprometida es poco menos que sagrada.
Japón donó US$ 61 mil para un banco de leche pero se usaron para pagar sueldos
Ahora intentan sortear un posible conflicto diplomático