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Una forma clásica que tiene el cine de homenajear o vituperar a los jefes de estado es la que los estadounidenses llaman biopic, una película de ficción basada en la realidad. De estas ha habido cientos, generalmente de personajes históricos, como Lincoln, Napoleón o Gengis Kan. Algunas también se han hecho en vida del protagonista, como la reciente W, de Oliver Stone, sobre la vida de George W. Bush.

Los documentales, en cambio, tienen una exigencia periodística, que les impide simplemente inventar. La objetividad, sin embargo, es algo muy difícil en la pantalla grande, donde en cambio es muy importante la seducción.

A continuación se reseña media docena de documentales que por diferentes razones crearon polémica en sus países de origen e incluso fuera de ellos.

Lo normal es que la polémica esté instalada antes de filmarse el documental, como es el caso cuando el protagonista es Fidel Castro, Nelson Mandela, Francisco Franco, Hugo Chávez, Alberto Fujimori o Evita.

La película sobre Mujica recién está filmándose, aunque conociendo al protagonista y al director, es seguro que va a dar de qué hablar.

El último héroe

El título no es definitivo sino una idea que se le ocurrió al director Emir Kusturica al llegar a Montevideo. Fue el lunes pasado, cuando comenzaba el rodaje en Uruguay para el documental sobre el presidente uruguayo José Mujica. La película se estrenará en 2015 y será una oportunidad de divulgar ese estilo tan particular del mandatario oriental. El director balcánico trabajó durante la semana con un equipo de técnicos argentinos, y volverá varias veces en los próximos meses para culminar el trabajo. Según adelantó Kusturica en rueda de prensa a su llegada, a los efectos narrativos será un día en la vida de Mujica, porque “todos vivimos un día, no importa a qué edad lleguemos”. El rodaje había empezado antes, cuando se tomaron imágenes de la alocución de Mujica en la Asamblea General de las Naciones Unidas. Hasta ahora, entre otros lugares, hubo tomas en el despacho del presidente en la Torre Ejecutiva y en el Punta Carretas Shopping, por tratarse del lugar donde estaba la cárcel de Punta Carretas, de la cual Mujica y otros 105 tupamaros se escaparon en 1971. Presidente y director también acudieron a otro lugar importante en la historia de los tupamaros: la Cachimba del Piojo, un cantegril en la Teja que dejará de serlo en breve. El momento del documental es ideal, ya que Mujica está de moda en el mundo por la legislación de vanguardia que impulsó el gobierno, así como por el estilo peculiar del mandatario.

Mandela: hijo de África, padre de una nación

Es un documental estrenado en 1996, una visión romántica y ejemplar del estadista sudafricano. Se narra la vida de Mandela, desde su niñez hasta su ascenso a la Presidencia de Sudáfrica, luego de la primera elección democrática de todas las etnias de la nación. En cierto sentido tiene paralelismos con la película que Kusturica está realizando sobre Mujica, en el sentido de que se hizo en vida de Mandela y los directores Angus Gibson y Jo Menell, estaban más interesados en el homenaje que en hurgar en posibles contradicciones o en escuchar voces disidentes.El filme fue muy elogiado y llegó a ser nominado a los premios Oscar como Mejor Largometraje Documental.

También se ha dicho que su visión de Mandela es muy simplista y que la cinta minimiza la participación del presidente blanco De Klerk en la transición desde el apartheid hacia la democracia.

Comandante

Oliver Stone es un entusiasta de la izquierda latinoamericana, en general, y de Fidel Castro,en particular. El director estadounidense se ha ocupado de los movimientos populistas y de izquierda al sur del río Bravo y entre su filmografía hay tres documentales dedicados a Fidel Castro: Buscando a Fidel, Castro en invierno y Comandante, la primera de las tres.
Se trata de un largometraje producido por HBO, basado en las 30 horas de entrevistas que Castro y Stone sostuvieron durante febrero de 2002.

La cinta, producto del trabajo de varias cámaras y abundante material de archivo, se estrenó en la Berlinale de 2003.

Por momentos la película parece que documentara la relación de dos viejos amigos, famosos por diferentes circunstancias, en las que se bromea sobre la dictadura de izquierda y se habla también mucho del cine de Hollywood.

Stone definió el trabajo como “un esfuerzo por retratar la figura humana de Castro”, y también es una oportunidad de debatir la historia del planeta con una perspectiva inusual. Castro habla sobre el Che Guevara y el asesinato de Kennedy, además de hablar de su vida privada.

La polémica era esperable. De hecho, HBO nunca se atrevió a estrenarla en Estados Unidos.
El director consideró que el cambio de planes se debió a la presión ejercida por los intereses cubanos en Estados Unidos, aunque influyó el hecho de que en la fecha prevista de estreno (abril de 2003) se produjo la ejecución de tres jóvenes acusados de secuestrar una embarcación para huir de la isla.

La caída de Fujimori

Es un documental sobre la huída de Alberto Fujimori a Japón para evitar el juicio en el que tenía que enfrentar 21 cargos por corrupción, asesinato y violaciones a los derechos humanos y luego el retorno, cinco años después, vía Chile, y su declaración de intenciones sobre presentarse como candidato a presidente en 2006, ante lo que fue arrestado.

La película, producida y dirigida por Ellen Perry, fue muy bien recibida por el público y la crítica, aunque no estuvo exenta de polémica. Fue emitida por la cadena PBS en su serie Puntos de vista, en 2006.

Dentro de la revolución

Un acercamiento del director Pablo Navarrete a la Venezuela de Hugo Chávez, con un énfasis en el cambio de mentalidad que se produjo en el país latinoamericano a partir de la “revolución bolivariana” y el “socialismo del siglo XXI”. La película intenta que el protagonista sea el pueblo venezolano y rescata sus historias, desde un militante chavista, muy ocupado durante las elecciones de 2008, a un rapero que lamenta la creciente corrupción en ámbitos gubernamentales. La cinta fue polémica desde ambos bandos.

Evita

Esta vez no es un jefe de Estado sino algo así como una estadista sin banda presidencial o una reina sin corona. Un gran mérito del realizador Eduardo Montes Bradley fue el de conseguir gran cantidad de material que todavía no se había visto y trabajar de una manera muy cuidadosa en cuanto a un tema tan sensible al alma argentina como es la figura de Evita. La cinta se estrenó en 2008 en Argentina y cuatro años después en Estados Unidos, donde se lo ha incorporado como material universitario para el estudio de historia y ciencia política.

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