Junta Local de San Carlos denunció a jóvenes revoltosos
“Agotaron” a los vecinos con desórdenes y ruidos molestos en el marco de “fiestas privadas”
La Junta Local de San Carlos denunció penalmente este martes a una nueva barra de jóvenes que veranean en la zona de La Barra, que “agotaron” a los vecinos con sus desórdenes y ruidos molestos en el marco de “fiestas privadas” que comienzan a la medianoche y terminan entre las siete y ocho de la mañana.
Gregorio Quintana, presidente interino del organismo –que tiene jurisdicción en todos los balnearios al este del arroyo Maldonado- dijo a El Observador que la denuncia se formalizó luego que inspectores de la Junta Local carolina multaran en dos ocasiones a los jóvenes inquilinos de la lujosa finca, situada “muy cerca” del chalet “Manta Raya”.
Ese chalet también sirvió como punto de desarrollo de este tipo de fiestas organizadas por jóvenes que alquilan fincas, un hecho que durante esta temporada ha generado molestia en algunos turistas, y ha ocupado la atención de la Policía, la Justicia y las autoridades municipales.
El jerarca aseguró que en el nuevo caso detectado por la Junta de San Carlos, el organismo debió actuar en tres ocasiones antes de “resolver recurrir a la Justicia”.
En la primera, a comienzos de mes, los inspectores municipales les notificaron la existencia de denuncias por ruidos molestos; la segunda vez, el 10 de enero, ya para aplicarles una multa; y a comienzos de la semana pasada, por tercera vez, cuando se les aplicó una nueva sanción pecuniaria. 23 años, dijo a El Observador una fuente de la seccional policial de La Barra.
Las multas establecidas en la normativa municipal vigente resultan irrisorias. La primera vez implica el pago de 1,5 Unidades Reajustables -menos de $ 650- y la segunda vez el pago de 3 Unidades, unos $ 860.
“Después nuevamente se produjeron denuncias por ruidos molestos y nos decidimos a realizar la denuncia penal”, explicó Quintana.
Igual que en el caso de los inquilinos del chalet “Manta Raya”, los jóvenes que deberán comparecer ante la Justicia proceden de Montevideo y “son muchachotes” de entre 20 y 25 años.
El 9 de enero la jueza de Feria, Adriana Graziuso, había ordenado de oficio la detención de un grupo de jóvenes denunciados varias veces en lo que iba de la temporada, por organizar fiestas que generaron decenas de denuncias de los vecinos del chalet a causa de los ruidos molestos. En este caso, la Jueza ordenó dejarlos en libertad “sin perjuicio”, aunque con la advertencia que ante la eventualidad de nuevas denuncias podía procesarlos por desacato.