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En las primeras horas de la tarde de este jueves, un recluso amenazó a un policía. A la hora 18, siete efectivos se dirigieron a su celda, ingresaron a esta y, cuando el preso se resistió a ser reprimido empuñando un corte carcelario, uno de ellos le disparó una bala de goma a tan corta distancia y directo al pecho que el recluso falleció. Fuentes del caso informaron a El Observador que su muerte revela, al menos, un “evidente error en el procedimiento policial”. Al cierre de esta edición, la jueza de Maldonado, Sylvia Rodríguez, tomaba declaración a los dos compañeros de celda de Daiver Larrosa, el recluso fallecido, y a nueve policías de Las Rosas.

El error de procedimiento policial es evidente, según las fuentes consultadas. En primer lugar, en el parte policial no se precisa qué fueron a hacer los siete agentes a la celda de Larrosa, sino que solo se menciona que el recluso había amenazado a uno de los policías. Además, la superioridad numérica de los efectivos y la falta de resistencia impuesta por los demás habitantes de la celda, hacen que sea difícil explicar por qué uno de los policías le disparó directo al pecho y a muy corta distancia.

Las normas de procedimiento policial indican que el agente debió ordenarle al recluso que apoyara sus manos contra la pared y no opusiera resistencia. En caso de que se negara, el disparo del policía tendría que haberse dirigido hacia los miembros inferiores del recluso o hacia la pared para que la bala, al impactar en el objetivo, no provocara heridas graves.

Luego de que el rumor de la muerte de Larrosa a manos de los policías corriera como reguero de pólvora por la cárcel Las Rosas, un grupo importante de reclusos quemó colchones, frazadas y vestimenta. El comisionado parlamentario para cárceles, Álvaro Garcé, visitó el centro en la mañana de ayer e informó que la situación ya se había normalizado. “Hubo un diparo con munición de goma a corta distancia que impactó en el pecho del interno. Las responsabilidades eventuales las tendrá que determinar la Justicia. Tengo una idea clara del procedimiento que comunicaré a los legisladores”, dijo Garcé a la prensa.

Por su parte, el director del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR), Luis Mendoza, dijo en radio Carve que el recluso muerto era “muy conflictivo”.
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