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Los artistas siguen tratando de adaptarse a la modalidad nueva de la industria de la música. Algunos se resisten (grupos que no permiten que su trabajo se venda en tiendas online) y otros avanzan cada vez más hacia superar la crisis que el entretenimiento sufre desde principios de la década pasada. Justin Timberlake es el último en probar que es un músico de su época, al permitir la escucha gratuita y legal de su último disco antes de su salida a las calles en formato físico.

The 20/20 Experience es el nombre del tercer álbum solista de Timberlake. El cantante de 32 años se había dedicado al cine desde FutureSex/LoveSounds, su obra de 2006, con papeles en varias películas, entre ellas el hit de crítica y público Red social, de 2010. Pero a principios de este año publicó un video en YouTube titulado “Estoy preparado” en que se mostraba en un estudio de grabación y daba a entender que se acercaba un nuevo emprendimiento musical. En enero publicó el primer corte de difusión, Suit & Tie, con una onda retro que repitió en su presentación en vivo en los Grammy. El disco tenía su salida fijada para el 19 de este mes, pero Timberlake sorprendido al hacerlo público mediante atunes, en un marcado contraste con la onda retro de la música.

El cantante que se hizo famoso como miembro de la banda adolescente N’Sync a fines de los años 90 repite así el camino seguido hace unas semanas por el gran David Bowie, que también habilitó la reproducción gratuita de su último trabajo, The Next Day. Bowie, un artista que está en la escena desde fines de los sesentas, también probó ser un artista verdaderamente camaleónico -un mote que se le puso más de una vez en la historia- al adaptarse a los tiempos que corren y no quedarse estancado.

Este hábito de poner los discos online en tiendas como iTunes –una práctica denominada “streaming”, que no permite la descarga de los archivos, pero sí su reproducción reiterada- muestra que los artistas están dispuestos a derrotar a la piratería sin confrontarla en forma violenta, sino haciendo tan fácil escuchar la música de forma legal que piratearla se vuelva obsoleto. Las críticas al álbum de TImberlake son en su mayoría positivas, aunque no desbordantes.

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