El gobierno argentino, en un intento por reactivar el consumo, anunció el jueves un aumento en los salarios y pensiones mínimas, que sufrieron el año pasado un fuerte recorte en el poder de compra por una espiral inflacionaria.
El gobierno argentino, en un intento por reactivar el consumo, anunció el jueves un aumento en los salarios y pensiones mínimas, que sufrieron el año pasado un fuerte recorte en el poder de compra por una espiral inflacionaria.
Al mismo tiempo, crecerán en un 10% las remuneraciones que cobran los jubilados de menores recursos. La pensión mínima subirá de 200 a 220 pesos, en una medida que beneficia a 1,5 millones de jubilados.
El año pasado, tras la devaluación en enero del peso aplicada por el ex presidente Eduardo Duhalde, los precios minoristas registraron un alza de 41,0%, mientras que en lo que va del 2003 crecieron 2,1%.
Pero en esa recuperación, el motor fue la inversión bruta fija, que creció 20,6%, mientras que el consumo privado registró un incremento de sólo 2,2%.
"Cuando hay un incremento en la recaudación se van a hacer asignaciones presupuestarias adicionales a cuestiones sociales o a cuestiones de carácter productivo", dijo el titular del Palacio de Hacienda.
Esta situación produjo mayores ganancias empresarias y de particulares, medidas en moneda local, y un incremento en las exportaciones y consumo.
Otra medida
Otro beneficio para los trabajadores anunciado por el gobierno fue la suspensión de un planeado incremento en los aportes que se descuentan de cada sueldo para el sistema privado de pensiones.
Una fuente de la cámara que agrupa a las privadas administradoras de pensiones dijo a Reuters que la entidad se opone a la medida porque le quita liquidez al mercado de capitales.
(Reuters)