El final de año de la ganadería es a toda orquesta. La zafra de toros ha ratificado que el precio de los reproductores sube más de 10% anual por tercer año consecutivo. La apuesta ganadera se confirma en otros datos pero empieza a marcar algunos contrastes incipientes. En efecto, mientras las vacas son una proporción de la faena cada vez menor, la de ovejas parece empezar a aumentar. Esto puede estar empezando a marcar una señal de que los ovinocultores pierden la paciencia ante la baja que ha tenido el precio del cordero. Los últimos dos meses del año son los de mayor actividad para la industria frigorífica y ese cierre de año empezará a mostrar cuán fuerte es la retención en los vacunos y si se mantiene o no la actitud de retención de vientres ovinos.
La apuesta vacuna y las dudas ovinas
La ganadería pasó a tener dos zafras con el sostén de precios de exportación inéditos para esta época del año