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La creación de 18 comunales zonales y el desembarco de las sesiones de gabinete en los barrios fueron un buque insignia de la gestión de Tabaré Vázquez en la Intendencia de Montevideo (IM) al abrirse la década de 1990. A 32 años de esa política que trajo varios dolores de cabeza a la primera experiencia de gobierno de la izquierda, la comisión de Descentralización del Frente Amplio en Montevideo señala "golpes y retrocesos" a su puesta en práctica, así como haberse quedado cortos a la hora de garantizar una participación genuina de los vecinos

El borrador repartido en la Departamental que preside por la excandidata a la vicepresidencia, Graciela Villar, anota varias debilidades de la propuesta histórica del Frente, pese a que no deja de reconocer que ese es "el camino irremplazable para la profundización de la democracia", y que "lo más relevante de estos 32 años fue el poder trabajar de modo conjunto con la ciudadanía".

El documento, al que accedió El Observador, sostiene que "la cultura predominante en el tejido social urbano significó desde el punto de partida un magnífico obstáculo al desarrollo de un proceso que busca el aporte de una ciudadanía que no poseía una amplia y consolidada cultura de participación". La fuerza política pretende encauzar un "debate amplio" para perfeccionar su histórica reivindicación y arribar a una propuesta para la reforma de los concejos vecinales. 

Una de las críticas de la comisión fue que hoy "la diversidad de públicos convocados (a los espacios de participación) son aún limitados, no abarcando iniciativas hacia toda la población". En este sentido, recalcaron que, a pesar de la pandemia, aún es casi nula la convocatoria a través de mecanismos digitales, al tiempo que los participantes son una "población mayoritariamente adulta". 

Los redactores plantearon que en los procesos "no se toman debidamente en cuenta las posibilidades y dificultades de los potenciales participantes para involucrarse", tales como los horarios de las reuniones, su frecuencia, o la "poca utilización de dinámicas amigables". En otro orden, la Departamental del FA indica que "no se prioriza la creación de ámbitos o mecanismos de participación" para delinear "tareas de gobierno que son especialmente sensibles", tales como la limpieza, el tránsito y el transporte.

Camilo Dos Santos El Frente Amplio creó los municipios en el 2010

"Son muy pocos los momentos actuales donde la toma de decisiones, el diseño o la co-ejecución de las políticas de la Intendencia son compartidos efectivamente con la sociedad", afirma el borrador. "En la actualidad se observa un mayor alejamiento de los vecinos con ese quehacer político departamental", añade. 

Entre los aspectos a pulir, la comisión de Descentralización enumera que "se han debilitado las convocatorias para debatir con la sociedad asuntos políticos globales", así como también la incorporación de los concejos vecinales a la "gestión cotidiana de las políticas públicas". La fuerza política reconoce que la descentralización no consolidó la participación de vecinos en temas sustanciales para la intendencia, tal como el armado de su presupuesto quinquenal, y que aún es "muy limitado el alcance" de los presupuestos participativos

En otro orden, el organismo del Frente Amplio señala a la intendencia que hoy ninguna de las autoridades del gabinete "tiene la obligación (vinculante) de dar cuenta de su responsabilidad frente a ningún ámbito de la sociedad civil", en tanto cualquier reunión con comisiones vecinales u otras organizaciones "no deja de ser un acto voluntario basado en una convicción de deber hacia la ciudadanía". "No hay una exigencia jurídica, ni ningún protocolo" para que rindan cuentas, dicen al respecto. 

"Se han ido abandonando prácticas que son parte esencial de nuestro proyecto político", sentencian en esa línea, en una autocrítica que no apunta a ninguna administración frentista en particular. 

El equipo de trabajo auguró que "la respuesta a estos nodos" permitirá "encauzar nuevamente la formidable herramienta de la descentralización con participación", "seña de identidad de los gobiernos frenteamplistas" y en la que consideran "Montevideo ha sido precursor". 

Un legado vazquista

Vázquez anunció el mismo 14 de febrero de 1990 en un acto en el Club Español, un día antes de asumir en la comuna, que la descentralización en 18 distritos zonales sería uno de sus desvelos desde el día uno –junto a otras sonadas medidas como el ajuste al precio del boleto y la reforma tributaria en la capital–. La creación de 18 cargos políticos y el desembarco del aparato frentista en los barrios no estuvo exento de críticas, como recuerdan Edison Lanza y Ernesto Tulbovitz en su libro "Tabaré Vázquez: misterios de un liderazgo que cambió la historia". 

Un recurso de inconstitucionalidad presentado por 12 ediles blancos y colorados frenó un proyecto de decreto que ya tenía redactado el número dos de la IM, Ricardo Yelpo, alegando que el intendente estaba delegando funciones sin un marco jurídico claro. La descentralización precipitó en ese primer año de gestión la renuncia del jerarca, luego de que adelantara detalles del proyecto en entrevista con Búsqueda sin haberlo informado antes a los propios compañeros. 

Uno de los cuestionamientos más frecuentes en la oposición fue que las sesiones del gabinete entre los vecinos –un acto conocido como "acuerdos" en la jerga municipal– suponía un "show" y un acto "populista" por no resolver ninguno de los temas más urticantes en esas instancias públicas. Pese a las críticas, el Frente Amplio ha reivindicado sus políticas en esta materia, y fue en su primera gestión nacional que creó los municipios como tercer nivel de gobierno. 

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