Así lo aseguró Rowling, cuyo último libro saldrá este jueves a la venta en España, en un encuentro con representantes de la Fundación Príncipe de Asturias en su despacho de Escocia.
Según explicó la Fundación Príncipe de Asturias, para Rowling "es importante que haya alguien que escriba los libros que los niños quieran leer realmente y no que se sientan obligados a leerlos".
"La verdad es que yo no elegí escribir libros para niños sino que fue la historia la que me eligió a mí. La historia de Harry Potter se me ocurrió un día en un tren, y estaba claro que era una historia fundamentalmente infantil, así que eso es lo que escribí. Estaba entusiasmada con la idea de escribir esa historia, me imaginaba que sería muy divertido hacerlo y de hecho así es", explicó.
"Creo que, al igual que todos los escritores, si pudiera retroceder en el tiempo y cambiar algunas cosas lo haría, supongo que eso es inevitable y soy bastante autocrítica con mi trabajo pero en conjunto creo que lo he hecho mejor que la media", comentó.
"Recoger el Premio Príncipe de Asturias fue una experiencia maravillosa y para mí es un grandísimo honor estar entre los galardonados", manifestó.
La escritora británica recibió en 2003 el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia por "las características de su obra, que trasciende el ámbito literario, para convertirse en un vínculo de unión entre continentes y generaciones que promueve la imaginación como fuente de libertad al servicio del bien y la cooperación y la solidaridad entre las personas", según recogió el acta del jurado.
Añadió que "la moral y la ética surgen por sí solas de la historia y, por supuesto, son mis principios, pero no pretendo sermonear sino que intento contar una historia con todo lo que eso implica".
(EFE)