Caerse en pleno escenario antes de recibir un premio Oscar es un accidente del cual pocos actores podrían salir airosos. Jennifer Lawrence hizo de esa caída el epítome de su personalidad.
Caerse en pleno escenario antes de recibir un premio Oscar es un accidente del cual pocos actores podrían salir airosos. Jennifer Lawrence hizo de esa caída el epítome de su personalidad.
Si el 2012 fue el año de Lawrence –interpretó a la protagonista, Katniss Everdeen, en Los juegos del hambre y fue premiada por El lado luminoso de la vida, se ganó a la crítica mundial y además se transformó en la nueva cara de Dior–, en este no hizo más que solidificar su estatus como la actriz joven favorita, referente de moda y entrevistada divertida –pocas personas recorren la alfombra roja de los Oscar diciendo que tienen hambre–.
La campaña de promoción de Los juegos del hambre: en llamas ha ofrecido un sin fin de citas que fueron compiladas casi obsesivamente por el sitio Vulture. Por todo el mundo ha hablado de temas importantes, como intentar retratar en el filme un modelo de cuerpo sano y no elegantemente esquelético; o mundanos, como la excesiva atención que recibió su nuevo peinado –“hasta los terroristas probablemente saben que me corté el pelo”, dijo–, e incluso el grave caso de gases que le atacó en plena gira de prensa.
Con dichos como esos se ha ganado el puesto mundial de “mejor amiga ideal”. De la revista Time al sitio feminista Jezebel han explicado este extraño caso de empatía. La actriz, dice Time, “se encuentra en un foco aun más brillante. Un lugar que habita simultáneamente con gracia y una relacionable y adorable torpeza”.
Lawrence también ha entrado en ese selecto grupo de actrices consideradas como “la novia de América”. Sin embargo, una integrante histórica del grupo rechaza su pertenencia. “Ella es demasiado cool”, dijo Julia Roberts recientemente.
De ahora en más
Luego de conseguir la atención mundial con el drama Lazos de sangre y ganarse su primer nominación al Oscar con solo 20 años, Lawrence jugó en el límite entre la esfera independiente y los blockbusters. Sus próximos trabajos seguirán ese camino.
El año próximo Lawrence participará de la precuela de X-Men: primera generación, X-Men: días del futuro pasado, con su papel de Mystique. Asimismo, actuará en American Hustle, del creador de El lado luminoso de la vida, compartiendo pantalla de nuevo con Bradley Cooper y finalmente volverá a ponerse en la piel de Katniss en la tercera y cuarta entrega de la saga.