Terminó el partido y 18 de Julio revivió. La calle que por 90 minutos estuvo desierta se llenó de hinchas que de una forma u otra celebraron la victoria de Uruguay por 3 a 0 ante el locatario Sudáfrica.
Terminó el partido y 18 de Julio revivió. La calle que por 90 minutos estuvo desierta se llenó de hinchas que de una forma u otra celebraron la victoria de Uruguay por 3 a 0 ante el locatario Sudáfrica.
La vuvuzela uruguaya
Tras el pitazo del juez una mujer se hizo sentir con una pequeña corneta amarilla que retumbaba en la esquina de 18 de Julio y Barrios Amorín. Seguramente en ese momento sonaba más fuerte que las vuvuzelas africanas.
Los calzoncillos celestes
Las empleadas de una tienda de ropa interior no demoraron en ver el negocio que acompaña al fútbol: salieron a 18 con las prendas en la mano tratando de convencer a los hinchas que se les cruzaban.
La Copa del Mundo
Los festejos se tornaron cada vez mayores en 18 y Ejido pero cuando un joven apareció con una imitación del preciado trofeo entre sus manos, la gente se descontroló y comenzó a saltar con todas las ganas al grito de "dale campeón".
El saludo para Messi
Entre los cantos de "Uruguay, Uruguay" y "Soy celeste", los hinchas aprovecharon para dedicarle unas estrofas al ídolo argentino: "Y ya lo ve, y ya lo ve, es para Messi que lo mira por tevé" se escuchó.
Pintadas a voluntad
Tres jóvenes también se dieron cuenta del negocio y la euforia de la gente. En cuanto comenzaron los festejos se instalaron en la calle y comenzaron a pintar la bandera de Uruguay en las caras tan sólo "a voluntad". Los niños hacían cola.
(Observa)