La estabilidad de las 4x4
Diálogo ha permitido casi siempre políticas oficiales estables y negociaciones efectivas
La gremial que en la jerga popular representa a los dueños de las 4X4, ha significado casi históricamente el puente que tiene el
gobierno para lograr una estabilidad en las políticas hacia este sector.
En ese marco, la Asociación Rural del Uruguay (
ARU), que ha sido definida como la institución de los ganaderos, se ha caracterizado por un papel cuidadosamente desarrollado en el relacionamiento con los gobiernos de turno. Su objetivo es alcanzar una estrategia que permitiera los mejores resultados de entendimiento y de gestión productiva.
Su posición ha sido conocida en diferentes instancias decisivas en las últimas décadas, en diferentes momentos económicos y políticos, pregonando la libertad de mercados.
No puede sorprender por lo tanto que el diálogo del presidente Tabaré Vázquez con las gremiales rurales del pasado lunes, se originó en la llamada del mandatario al titular de ARU, Pablo Zerbino, sentado a su derecha durante la reunión en la residencia oficial de la avenida Suárez.
Ante el planteo de Zerbino, la invitación presidencial a la ARU fue extensiva al resto de las seis gremiales que se habían reunido en la mañana del lunes. La propia actitud de Tabaré Aguerre antes de concretar su alejamiento del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), al llamar a Zerbino para decirle "aquí estoy", está en esa línea de relacionamiento. Aguerre manifestó que estaba trabajando, en momentos que desde el sector gremialista en medio de la movilización arreciaban los comentarios de que el ministro estaba desaparecido.
Aunque la tribuna de la Exposición Ganadera del Prado ha generado algunas rispideces, siempre ha sido de mayores encuentros, fundamentalmente para que los diferentes estamentos del gobierno pudieran conocer mejor los detalles que hacen al negocio ganadero, tan salpicado de hechos de mercado, condiciones económicas o climáticas.
Para el gobierno la línea de ARU ha significado una mayor estabilidad en la consideración de aspectos políticos y económicos. La gremial de la avenida Uruguay ha sido siempre de valioso aporte además por la vía de documentos de la Dirección de Estudios Agroeconómicos, en cuanto a trasmitirle al gobierno de turno su visión sobre la forma en que impactan las distintas políticas.
Así fue que Zerbino se permitió en una línea de cuestionamientos reflexionar que el escenario actual ha cambiado y ha declarado incluso que "deshacer las políticas sociales que nos están complicando es difícil", al hacer referencia a los altos costos que tiene el país productivo.
Una recordada huelga de hambre
A fines de los años de 1990, granjeros manifestaron su descontento con una huelga de hambre.
La ARU recibió la preocupación del gobierno por esta situación. Por lo tanto, uno de sus más calificados dirigentes, hoy desaparecido, fue encomendado para negociar con quien lideraba la protesta.
Un encuentro en horas de la noche de los dos protagonistas en los accesos a Montevideo permitió lograr una solución.