La familia real arropó a los Ortiz Rocasolano
La princesa Letizia agradeció "a todas las personas que se han sentido apenadas por la muerte de mi hermana pequeña" y rompió en llanto
Los miembros de la familia real española acompañaron este jueves a los familiares de Erika Ortiz, la hermana menor de la princesa Letizia, esposa del heredero de la Corona, Felipe de Borbón, en la despedida dispensada en un oficio religioso privado en el tanatorio madrileño de la Paz.
Los Príncipes de Asturias llegaron en un vehículo conducido por don Felipe en el que también viajaban la madre de doña Letizia, Paloma Rocasolano, y el abuelo materno de la fallecida, Francisco Rocasolano.
Diez minutos después llegaron en otros dos vehículos el Rey, los Duques de Lugo y los Duques de Palma -las infantas Elena y Cristina, hermanas de Felipe de Borbón, y sus respectivos esposos-, que abrazaron a la entrada del edificio a la princesa Letizia, quien rompió a llorar cuando recibió las condolencias.
También estuvo ausente Telma Ortiz, la otra hermana de Erika, que tampoco pudo regresar a tiempo desde Manila donde trabaja con la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI), y que, según dijeron amigos y compañeros de trabajo está muy afectada.
La hermana de la princesa Letizia fue hallada muerta ayer miércoles por su actual pareja sentimental. Hasta el momento, no se han revelado datos sobre los resultados de la autopsia que le fue practicada.
En la actualidad era diseñadora gráfica de la productora de televisión Globomedia, en la que había causado baja laboral por motivos personales, pero a la que se había reincorporado recientemente y en la que iba a participar en un nuevo proyecto.
Los españoles, que recibieron la noticia de la muerte de la hermana pequeña de la princesa Letizia con sorpresa y consternación, siguieron hoy con pesar la despedida dispensada por sus familiares y los miembros de la Casa Real española, aunque solo pudieron observarse las imágenes de su llegada al tanatorio. La ceremonia religiosa con la que fue despedida se desarrolló en la más estricta intimidad.
(EFE)