ver más

En opinión de destacados analistas, como Joaquín Secco o Juan Peyrou, la ganadería uruguaya dejó de crecer allá por 2008 o 2009. Incluso según estos expertos, se visualiza un retroceso más grave que el empantanamiento de los volúmenes físicos; si se compara la faena por trimestre contra la faena anual, se ve claramente que existió un proceso de desestacionalización de la faena (llegando casi a la eliminación de la post zafra) que luego se ha venido revirtiendo. ¿Qué ha estado pasando con nuestra ganadería que, en la superficie, parece tonificada y dinámica?

En primer lugar, hay que decir que nuestra ganadería podría, con la misma superficie actual, producir el doble de su volumen de faena actual. Para visualizar este punto, vale la pena saber que en USA el rodeo vacuno faena el 38 por ciento de las existencia anualmente; acá andamos cerca de la mitad. Allí está la cuestión: ¿cuántos animales cada 100 del rodeo se faenan anualmente? ¿Y a partir de esa pregunta: porque hay diferencias tan abismales entre la extracción en USA y en Uruguay? El análisis, a mi juicio, nos dará las claves para comprender porque nuestra ganadería paro de crecer y empezó a estancarse y recuperar la zafralidad del pasado.

Yo creo que es necesario focalizarse en entender las limitantes que enfrenta nuestra ganadería.

En primer lugar, los precios; en USA el ganado se paga más que acá, y eso está fuera de discusión. Esto se debe a que en el mundo la carne americana de feedlots, con grasa blanca (por alimentación a granos) y no amarilla (por alimentación a pasto) y marmoleada, se considera de la mejor calidad mundial; digamos de primera cuando nuestra carne seria calificada de tercera. Eso se ve en los precios: USA exporta su carne a unos 6000 dólares por tonelada e importa carne para picar (como la nuestra) a la mitad de ese valor. Y hay que recordar que los 3/4 de nuestra carne se exportan para industria, como una commodity (o sea como si fuera soja y no como un buen vino). Los precios de venta son un amarre importante para toda la ecuación financiera de una actividad y, en Uruguay, nos falta precio aunque hay una especie de leyenda que dice que nuestro ganado vale mucho. Valdría, si vendiéramos toda nuestra carne al precio que exportan su carne los USA. Estamos lejos y si miramos para Paraguay y Bolivia, allí con razas cebuinas, pobre infraestructura, encerrados en medio del continente y con aftosa, el ganado vale 1.8 a 1.9 dólares por kilo en pie, en culata de camión en la estancia y sin destarar..... Yo creo que nos falta precio en Uruguay dada las razas superiores, la genética de alta gama, la infraestructura, la buena industria y los muchos mercados disponibles.

Las razones de esta falta de precio en Uruguay para mi vienen de la debilidad de acceso a mercados sin aranceles (por falta de TLC importantes), de los altos costos del país (del mismo cuero salen todas las lonjas) y de la incompleta libertad de competencia (por ejemplo siempre hay problemas para exportar fluidamente en pie).

En segundo lugar, costos altos, precios medios e impuestos y amenaza de impuestos nuevos cada día, frenan las inversiones a largo plazo. Esta es la gran diferencia entre la ganadería y la soja. En ganadería, las inversiones se calculan a un quinquenio de distancia; en soja, la apuesta es a 6 meses. Por eso Argentina bate records de plantación de soja y desaparece en producción de carne; a mayor riesgo, más corta la apuesta de inversión. Algo parecido, como siempre a la uruguaya, está pasando en Uruguay: la soja se expande, la ganadería se detiene y empieza a retroceder.

La ganadería uruguaya puede producir el doble en estas hectáreas. Para eso se necesita: abrir más mercados con arancel cero; ajustar el costo país bajando el gasto corriente del Estado, mejorando la calidad y el costo de los servicios públicos y reduciendo la carga impositiva y la permanente amenaza de nuevos impuestos y asegurar la libre competencia en todos los eslabones de la cadena. Con esto los ganaderos se lanzaran a invertir de nuevo. Así nuestra ganadería seguirá siendo el principal rubro productivo del país, para bien de todos.

Seguí leyendo