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El consignatario de ganado Fernando Indarte destacó que el ejercicio 2012/2013 fue excelente para la ganadería, “un año como pocos”, opinó. Indicó que la producción agropecuaria tiene dos patas fundamentales, la climática y los precios y en consecuencia la producción tuvo un año “a pedir de boca”, dijo.

Destacó que llovió bien durante toda la primavera de 2012, en el verano y en el otoño de 2013 y que el invierno fue totalmente benigno en temperaturas. A esto le sumó los precios históricamente altos. Recordó que el consultor argentino Ignacio Iriarte dijo que Uruguay tiene más mercados que novillos, porque si Uruguay quisiera cumplir con todos los mercados que tiene no darían los novillos que se faenan.

Remarcó que anualmente la faena viene en aumento, “estamos en 2,3 millones de reses, aproximadamente. Además este año las pariciones serán históricas y casi llegarán a 3 millones de terneros. La industria está preparada para faenarlos, tenemos casi todos los mercados y estamos posicionados en el mundo entre los mejores productores de carne”, destacó.

Indarte reconoció que el sector ganadero está viviendo “lo que soñamos toda la vida, ingresar a los mercados donde están los principales productores de carne, como Australia y Nueva Zelanda, y hoy Uruguay está compitiendo a la par de ellos”.

Recordó que el único mercado importante que queda por abrir es Japón y destacó que se pudieron abrir mercados importantes como China y Corea del Sur, mercados que no permitían el ingreso de carne de un país que tuviera el estatus sanitario de fiebre aftosa con vacunación.

“Uruguay es un país muy creíble, es el único país que tiene todo su rodeo trazado. De otros países han venido a ver cómo está haciendo las cosas Uruguay para imitarlo”, destacó.

Agricultura
El empresario también analizó que el segundo semestre de 2012 fue complicado para los cultivos de invierno, sobre todo por excesos de agua y hubo rendimientos muy bajos. Agregó que esto fue acompañado por los bajos precios de exportación, lo que hizo que la mayoría de los agricultores tuvieran pérdidas netas en los cultivos. Sin embargo remarcó que esto fue compensando con creses con los cultivos de verano, sobre todo con la soja que hoy es el más rentable. Destacó que siguió lloviendo muy bien en el verano 2013 y en el otoño, con una cosecha récord y valores históricamente altos. “El balance final del ciclo agrícola 2012/2013 fue muy positivo, gracias a la soja”, concluyó.

El análisis de Fernando Indarte está incluido en el Agroanuario 2012/2013, libro que se publicará el viernes 6 con El Observador más $ 149, donde se repasa qué pasó con siete rubros de la actividad agropecuaria nacional: ganadería de carne, ovinos, lechería, agricultura, forestación, granja y remates.

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