Hace más de 50 años que Raúl Pérez trabaja en silencio. Es fabricante de zapatillas de ballet, pero no sabe cuántas piezas tiene en su haber: puntas y medias puntas de cuero; otras de tela, silicona, polar y goma. Ya perdió la cuenta. Solo se dedica a coser y pegar con la minucia de otros tiempos. Y dice seguirá haciéndolo hasta que no le den más las manos.
La historia del hombre detrás de las zapatillas de ballet
Hace 50 años que Raúl Pérez se dedica a fabricar calzado artesanal para bailarines. Aprendió en el Sodre, abrió su taller y hoy su oficio está casi en extinción