Nadie puede decir que el actual dilema que atraviesa la economía uruguaya no había sido advertido. Si los economistas privados llamaban la atención una y otra vez por los problemas de inflación locales en los últimos meses, no era porque un alza de precios de entre 7% y 9% no sea sostenible, sino porque genera tensiones sobre los instrumentos de política monetaria que en un contexto como el actual, deberían estar a disposición del combate en otros frentes.
La inflación, la advertencia que el gobierno no escuchó
El desvío inflacionario ata las manos del gobierno para implementar políticas expansivas de la actividad