La inflación se aceleró en abril y BCU admite que se incumplirá la meta
La suba de precios alcanzó el 8% en los 12 meses a abril y superó las previsiones oficiales y privadas
La aceleración en la suba de los precios con el dato de 0,82% registrado en abril
–que incluso superó todos los pronósticos de analistas privados encuestados por el Banco Central y la expectativa del gobierno–, elevó la presión para la adopción de nuevas medidas por parte de la autoridad monetaria, que sopesa el equilibrio entre el combate al alza de precios sin afectar más la competitividad de la economía, en un contexto de trabas comerciales y debilidad del dólar que encarece los productos locales al mercado externo.
Incluso el presidente del Banco Central, Mario Bergara, admitió ayer que la inflación se situará este año por fuera del rango objetivo de 4% a 6% fijado por las autoridades, en línea con las expectativas de la totalidad de los expertos que encuesta el BCU.
Lorenzo dijo que “están dadas las condiciones para que este dato tenga algo de circunstancial y en el correr del año vaya convergiendo al rango objetivo.
Por su parte, Bergara dijo ayer entrevistado en el programa Quien es Quien de Diamante FM “quizá este año no converjamos al rango de 4% a 6%”, aunque matizó esa situación al afirmar que existe “un marco macroeconómico que explica razonablemente esto”.
“El rango objetivo es una orientación de política, si uno está con una inflación un punto por encima del rango objetivo en un contexto de fuerte demanda más allá de lo esperado (...) en la medida en que haya desvíos en ese terreno, es razonable”, afirmó.
Bergara agregó que es algo que el BCU sigue con “preocupación” y como un “riesgo en el mapa de riesgo de la economía, pero no es nada fuera de control”.
Por su parte, Pablo Moya, de la consultora Oikos, aseguró que el gobierno “debe determinar algún tipo de medidas concretas”, pero relativizó que sea a través de una suba de la tasa de referencia, hoy en 8,75%. En ese sentido, explicó que en otros momentos ya han sido bastante críticos en cuanto al efecto real de esa medida.
Moya sostuvo que la preocupación del gobierno va a tener que pasar por “algún instrumento de política fiscal concreto, como bajar la carga tributaria sobre algunos bienes, exoneraciones, o permitir la importación de algunos productos”.
Acerca de la búsqueda de equilibrio entre el combate a la inflación sin afectar la competitividad, el analista Aldo Lema de Vixion Consultores fue crítico sobre el rol que juega el Banco Central. “La credibilidad del BCU está seriamente en riesgo con este prolongado desalineamiento respecto a la meta. Los objetivos siguen en conflicto. No es posible sostener un tipo de cambio alto y reencauzar la inflación en un escenario de alto crecimiento del gasto y excesiva presión salarial. Y menos si los precios externos se mantienen altos”, dijo.
Agregó que “si el entorno externo se mantiene favorable, Uruguay deberá transitar a un escenario de tasas más altas, tipo de cambio más bajo, menor crecimiento del gasto público y señales salariales más prudentes”.
En tanto, la directora del Instituto de Economía de la Facultad de Economía y Administración, Gabriela Mordecki, dijo que “ya se ha demostrado que el objetivo prioritario sigue siendo la inflación” y reafirmó su previsión de que en los próximos meses “algo se va a moderar”.