En una de sus películas más célebres, Los secretos de Harry yWoody Allen interpreta a un escritor a quien sus allegados reclaman por hacer públicas sus historias disfrazándolas de ficción. Algo similar parece sucederle a Allen en la vida real, pues su universo personal se inmiscuye una y otra vez en su carrera como creador. La más reciente manifestación, ha sido la carta que su hija adoptiva Dylan Farrow publicó en el New York Times, en la que lo acusa de abusos sexuales y critica la adoración de la industria cinematográfica hacia su padrastro. El hecho se produce pocas semanas antes de la entrega de los Oscar, lo que podría influir en los votantes de la Academia, donde Blue Jasmine tiene tres nominaciones.
La intimidad de Allen otra vez en primer plano
El director arrastra una tumultuosa vida afectiva, que se inmiscuye en su carrera. La carta de Dylan Farrow ya produjo sus primeros defensores y detractores