La inversión de empresas públicas explicó más de la mitad del déficit
La formación de capitales de los entes del Estado fue del equivalente a 1,9% del PIB en 2014
La inversión de las empresas públicas explicó más de la mitad del desequilibrio en las finanzas del Estado durante el último año. UTE y ANTEL fueron los entes que más invirtieron y lo hicieron por encima del promedio histórico, si se considera el gasto de las empresas en ese rubro con relación al tamaño de la economía.
Según los datos procesados por la Unidad de Análisis Económico de El Observador a partir de información de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), la inversión de las empresas públcias representó 1,9% del Producto Interno Bruto (PIB) durante 2014. De esa manera, la formación de capitales en los entes del Estado explicó 55% del déficit fiscal que registraron las cuentas públicas en el último año, equivalente a 3,5% del PIB.
Si bien eso representó una caída de dos décimas de punto porcentual respecto al año anterior, se encuentra muy por encima del promedio de la década anterior (2004-2013), cuando el gasto en inversión de las empresas públicas representaba 1,5% del PIB.
UTE fue la empresa que más invirtió durante el último año, con un gasto en ese rubro equivalente a 0,9% del PIB. Se trata del mayor nivel de inversión del ente al menos desde 1999, cuando inician las series obtenidas por El Observador. De hecho, el gasto anual promedio en inversión de UTE entre 2004 y 2013 era de 0,6% del PIB.
Una situación similar sucedió en ANTEL. Por segundo año consecutivo, la empresa de telecomunicaciones mantuvo un nivel de inversiones equivalente a 0,8% del PIB. Al igual que en el caso de UTE, no hay registros previos de inversión tan altos en ANTEL. Al mismo tiempo, esos niveles duplican la media de la formación de capitales en el ente durante la década anterior, de 0,4% del PIB.
El resto de las empresas públicas mostró niveles de inversión en línea o por debajo de la media histórica. En el caso de OSE fue de 0,2% del PIB, y en la ANP, de 0,1%. ANCAP no registró un nivel de inversión relevante, teniendo en cuenta no solo la formación de capitales sino además la variación de las existencias de combustibles, computadas como inversión.
Resultado fiscal
Si se computa la inversión en el resultado fiscal de las empresas públicas, el saldo es deficitario. Esta medición permite ver la contribución de las empresas públicas al resultado fiscal del Estado en su conjunto.
Desde esa perspectiva, las empresas públicas gastaron 0,4% del PIB por encima de los ingresos que percibieron durante el último año. Al analizar la ejecución de fondos de las distintas empresas, es ANTEL la que explica en mayor medida ese déficit, con un saldo negativo de 0,5% del PIB. Por su parte, OSE y ANCAP tienen un desequilibrio algo menor a 0,1% del PIB, mientras que en el caso de UTE hay un superávit de 0,1%.
Sin embargo, esa perspectiva no considera que las inversiones que realizan las empresas públicas tienen como contrapartida un incremento de los activos en su poder y, por lo tanto, no representan una pérdida para su patrimonio. Por eso, si se considera el resultado operativo –la diferencia entre los ingresos y los gastos, sin considerar inversiones ni el pago de dividendos al Estado en su conjunto– las empresas públicas mantienen un saldo superavitario, aunque levemente menor al que registraban el año pasado. En 2014, el saldo operativo de los entes es de signo positivo y representaba 1,6% del PIB, una décima de punto por debajo del año pasado.
Solo ANCAP mostró un registro negativo en el último año cuando se analiza sus balances preliminares y la magnitud de ese rojo fue de 0,1% del PIB. El mayor superávit entre las empresas públicas lo tuvo UTE, con un excedente de 1,4% del PIB en sus ingresos por sobre sus gastos corrientes. Le siguió ANTEL, con un excedente de 0,4% del PIB.