Nacional > Casa Grande

La "lucha solitaria" de Constanza

La exprecandidata es resistida por los dos bloques principales del FA, pero se aferra a su vínculo con el socialista Daniel Martínez

Tiempo de lectura: -'

15 de abril de 2018 a las 05:00

El 1° de junio de 2014, en el búnker de Casa Grande predominaban las sonrisas a pesar de la derrota electoral. Los informativos ya anunciaban que Tabaré Vázquez superaría el 80% de los votos de la interna frenteamplista y se convertiría en el candidato a la Presidencia por el oficialismo. A Constanza Moreira, que se había presentado como la alternativa y la renovación en una coalición con dos gobiernos consecutivos arriba, las encuestas a boca de urna ya le auguraban un resultado final cercano al 15% y sus militantes intuían que habían cumplido.

Pero un detalle de aquella noche ayuda a entender el lugar que Moreira ocupa en el Frente Amplio casi cuatro años después.

Tras una campaña en la que la precandidata menor había disparado fuertes críticas al favorito Vázquez –la presidenta del FA de ese entonces, Mónica Xavier, llegó a decir que Constanza había cometido "excesos"–, los principales dirigentes que impulsaron el regreso del primer presidente de izquierda desistieron de concurrir al acto en el que Moreira reconoció la derrota. Salvo uno: el socialista Daniel Martínez, por entonces senador, actual intendente de Montevideo y uno de los nombres que suenan en el FA para las próximas elecciones nacionales.

"Lucha solitaria"

Por esos días, los grupos pequeños que apoyaron su candidatura (como el Partido por la Victoria(PVP) del Pueblo, el Ir y el grupo Magnolia) decían que había nacido el "constancismo". "Los que llegaron para votar a Constanza se quedan", decía a El Observador el diputado del PVP Luis Puig a el día después de las elecciones internas.

Sin embargo, con el tiempo eso que nació como una alianza electoral no se tradujo en un bloque sólido dentro del FA que disputara la hegemonía al MPP o al Frente Líber Seregni (FLS). De esa forma, el "constancismo" que algunos soñaban en junio de 2014 quedó reducido a la "lucha solitaria" de Casa Grande en la orgánica del FA, como suelen describir integrantes del sector.

Hoy en día, cuando todos empiezan a mirar de reojo la carrera electoral rumbo a 2020, Moreira evalúa si aferrarse a ese vínculo personal con Martínez. Si bien aún no definieron ninguna estrategia electoral, en Casa Grande analizan la posibilidad de buscar puntos de encuentro con el actual intendente de Montevideo, según informó Búsqueda y confirmó El Observador en base a fuentes de la agrupación.
La presencia de Martínez aquella noche de junio de 2014 no fue casualidad. Había construido una buena relación con Moreira en la Cámara de Senadores, donde trabajaron juntos en varios proyectos, según allegados al intendente. Además, dijeron las fuentes, Martínez comparte con Moreira las preocupaciones por los derechos humanos y las cuestiones de género, banderas que ha levantado Casa Grande en estos años. Sin embargo, esa afinidad con Martínez no tiene, por ahora, su correlato en un acercamiento entre el Partido Socialista y Casa Grande.

Acercamientos y alejamientos

Moreira es una figura resistida en buena parte del oficialismo. A quienes no los separa lo ideológico (Casa Grande se identifica con el ala más izquierdista de la coalición), sí los alejan "las formas" o "las tácticas" que despliega la senadora de Casa Grande, según legisladores consultados por El Observador.

Es por eso que el MPP y el FLS (los dos principales bloques del oficialismo) desconfían de la posibilidad de que Moreira pueda integrar una eventual fórmula presidencial con Martínez a la cabeza.
Por su parte, ni el Ir ni el PVP descartan volver a acompañar a Casa Grande en la próxima elección, a pesar de algunos desencuentros en estos años, especialmente con el segundo sector.

Meses después de la noche de junio de 2014, Moreira le retribuyó el buen gesto a Martínez y lo apoyó en su candidatura a la Intendencia de Montevideo, una decisión que no cayó bien en el PVP, sector que impulsaba el nombre de Virginia Cardozo, segunda suplente de Moreira en el Senado.
Aunque Cardozo naturaliza esa decisión como "cosas de la política" y afirma tener "una buena relación" con Constanza, fuentes políticas indicaron que el apoyo a Martínez derivó en un enfriamiento del vínculo entre ambas. Desde que comenzó la actual legislatura, Cardozo solo suplantó a Moreira en dos ocasiones, la última de ellas en agosto de 2015. Rafael Paternain (primer suplente e integrante de Casa Grande) lo hizo en 31 ocasiones; Federico Preve (tercer suplente, perteneciente al grupo Magnolia) en seis oportunidades, y Carmen Beramendi (la siguiente en la lista, integrante de Casa Grande) en cuatro.

Comentarios