Los productores de manzana que han podido desarrollar una estratégica reconversión de plantas en sus quintas, que disponen de variedades, densidades y también tecnologías adecuadas –por ejemplo para regar–, están capacitados para alcanzar un margen de rentabilidad razonable, en tanto el resto, responsable de aproximadamente la mitad del área de producción, no pudo ponerse a tiro y su rentabilidad corre riesgo.
La manzana vive y lucha
La reconversión y tecnologías de avanzada son clave para una buena rentabilidad en una zafra con más volumen y calidad, y precios levemente a la baja