Como dice Diego Capusotto, el rock es subversión. Desde su propia concepción el rock no se llevó bien con el poder, porque pretende cantarle a quienes no lo detentan. El rock enfrentó al poder de turno, que surge de las urnas, y al hereditario de las monarquías así como a quienes llegan a él de manera autoritaria, a nivel personal o de grupo o partido.
La música y los autoritarios
Los Rolling Stones estuvieron en China y recibieron censura, en el último eslabón entre el rock y el poder de facto