"Úselo, sea razonable”, se lee en un adhesivo en la mampara de los taxis. Es una advertencia para que el pasajero se coloque el cinturón de seguridad. Sin embargo, es frecuente que el pasajero no tenga dónde sujetarlo o esté demasiado flojo para que lo retenga en caso de una frenada. Y si nada lo detiene tiene a escasos centímetros de su nariz una masa que lo va a hacer por las malas. La seguridad dentro de los taxis todavía es un gran debe que se profundizará cuando sean aprobadas nuevas normas, entre ellas, el uso obligatorio del sistema de retención infantil.
La ñata contra la mampara
El elemento antivandálico redujo los asesinatos de taxistas pero no las rapiñas y el traumatismo de cara aumentó en 400% desde 1994