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Las relaciones de precios en las 100 empresas ganaderas monitoreadas por el Instituto Plan Agropecuario (IPA), que miden los kilos de productos necesarios para comprar determinados insumos, registrarán en este ejercicio un cierto deterioro, no por mayores costos sino por una caída de los precios ganaderos.

La información fue destacada a El Observador Agropecuario por el técnico del IPA , Carlos Molina, quien efectuó proyecciones al cierre del ejercicio en junio próximo de los predios que integran el estudio llamado Carpetas verdes, que el IPA realiza desde hace 12 años.

Como informó El Observador en su edición de la víspera, como resultado de las diferentes variables, los ingresos de los predios criadores bajarán hasta 25% y los de ciclo completo hasta 17%.
Este ejercicio muestra un quiebre en la tendencia de precios crecientes que venía operando en los últimos años. Ahora son decrecientes con relación a los dos ejercicios anteriores, si bien se mantienen en niveles elevados.

La caída mayor se observa en la reposición y particularmente en el ternero, con descensos de 5% al 15%. El ganado gordo también bajó en hasta 13%.

Por su parte, los precios ovinos, que el año anterior habían registrado una baja importante, tienen este año un repunte, con una mejora del 5% al 20% en las cotizaciones de corderos.

A su vez, el dólar ha jugado a favor de los ganaderos con una suba de 10% en su valor desde julio 2013 hasta marzo de 2014. También tiene una mejora de 8,% en el promedio de este período incompleto con relación al ejercicio anterior.

Esto permite amortiguar la suba de costos en pesos por salarios, impuestos, servicios, etcétera. En consecuencia, es posible que los costos (50% se pagan en moneda nacional) en este ejercicio no suban, lo que sería una novedad si se tiene en cuenta que en los últimos ejercicios se multiplicaron por cuatro.

Además, desde el punto de vista climático ha sido muy bueno el período y es posible que aumente la productividad, es decir los kilos de carne producidos, dijo Molina.

Como consecuencia las relaciones de precios, que mide los kilos de novillos o terneros que necesita el productor para comprar determinados insumos, han tenido un cierto deterioro respecto al ejercicio anterior. La caída en el poder de comprar se registra en los kilos de vacuno que necesita para plantar una pradera o verdeos, o para comprar gasoil o una tonelada de fertilizantes.


Hay un deterioro, lo que no quiere decir que “estemos en una posición desfavorable de relaciones de precios. Quiere decir que si el año anterior se necesitaba un ternero para comprar un determinado producto, este año necesita un ternero y la pata de otro, como consecuencia de la caída de los precios ganaderos”, ejemplificó Molina. El técnico del IPA reafirmó que cuando no se pueden manejar los precios, la única herramienta posible es tener una explotación sólida controlando los procesos de producción.

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