Acodada al mostrador de una taberna de Dublín, España bebió mientras duró la fiesta europea. Bebió mucho. Y vio cómo a su hermana Irlanda, que había tomado tanto como ella, la borrachera la tumbó al punto de que debió ser asistida.
La resaca irlandesa de España
Europa apura a Rajoy a acudir al rescate de la deteriorada economía ibérica