ver más

La panificadora La Sin Rival está cerrada, pero medio centenar de trabajadores no pierden la ilusión de que pueda volver a funcionar, y con ella también vuelvan sus trabajos.

Ante la llegada de inversores interesados en reflotar la empresa que se encuentra sin actividad desde hace varios meses,  se pidieron los balances de la panificadora para presentar a los potenciales compradores y que pudiesen conocer de primera mano cuál es la situación financiera de la empresa. Pero a una semana de que se cumpla el plazo final que acordaron las partes para la entrega de los balances, la documentación no aparece.

En la última ronda por Consejo de Salarios llevada adelante el 31 de julio la Mesa de Panificadoras Industriales del CNT emitió un comunicado en el que afirma que era el contador y ex gerente general de La Sin Rival, Marcelo Ríos, quien tenía la documentación

Con la intención de reiterar el pedido al contador este lunes los trabajadores se apostaron en la puerta de su estudio contable e incluso invitaron a la dueña de La Sin Rival, Mónica Calvar, a unirse a esta medida de fuerza para reclamar juntos los balances. Sin embargo, Calvar no concurrió.

“Nosotros la invitamos porque en verdad quien debería pedir los balances es Mónica Calvar que es la dueña. Nosotros venimos porque estamos preocupados porque los balances aparezcan; tal vez así el inversor pueda hacerse cargo de La Sin Rival y no perder los puestos de trabajo”, dijo el presidente de la Mesa del Pan, Luis Echevarría, a El Observador.

Unos minutos después de que los trabajadores comenzaran a encender una olla popular sobre la calle Luis Piera, el contador se acercó  e invitó a los representantes, entre los que se encontraba Echevarría, a reunirse para aclarar el panorama en lo relacionado con los balances de La Sin Rival.

“Él dice que no tiene nada para entregar y que se desvinculó de La Sin Rival hace un tiempo largo”, describió el presidente de la Mesa del Pan a El Observador luego del encuentro. De hecho, el contador sostiene que tampoco hace la contabilidad de la fábrica de pastas La Sin Rival, actividad con la que había continuado después de romper su vínculo con la panificadora.

En la versión que Ríos transmitió a los trabajadores los balances de la empresa se encuentran en La Sin Rival. “Están adentro de la computadora y ella (Mónica Calvar) tiene la clave y debería poder acceder a los balances”, les dijo.

En los hechos se tiene información contable hasta el año 2021, “él dice que la información del 2022 la tiene Mónica Calvar”, apuntó Echevarría.

Sin embargo, los trabajadores consideran que Ríos tiene responsabilidad sobre lo sucedido con la contabilidad de La Sin Rival durante el año pasado. “Por lo menos estuvo hasta mayo o junio y después volvió como asesor externo”, indicó el representante sindical.

Desde el gremio entienden que se deben reunir las partes, es decir: la dueña de la empresa, el contador y los trabajadores en la órbita del Ministerio de Trabajo para echar luz a qué pasa con la misteriosa documentación. Este escenario parece poco probable ya que ahora el contador le dice a los trabajadores que no se puede reunir en el Ministerio de Trabajo porque no está relacionado con la empresa.  

“Nosotros entendemos que en la debacle de La Sin Rival y en el motivo por el que hoy está cerrada, la mayor parte de la responsabilidad la tiene Marcelo Ríos”, estimó Echevarría recordando la posición del contador como gerente general de la panificadora.

En este contexto los trabajadores piden transparencia y que se exponga la situación de la empresa a los inversores para poder sacar adelante la empresa.

"Lo que pedimos públicamente es que se diga qué fue lo que sucedió y qué pasa con los balances de La Sin Rival", apuntó Echevarría y pidió "que no se juegue con la necesidad de los 50 trabajadores" que esperan por un salvataje para la panificadora que hoy está cerrada.

 

Temas:

Café y Negocios

Seguí leyendo